El kirchnerismo se ordena y la oposición empieza a dialogar – Por Rosendo Fraga

El oficialismo está dispuesto a continuar la batalla por controlar la Suprema Corte hasta su último día en el gobierno. Enfrenta para ello dos problemas centrales: 28 senadores opositores han firmado el año pasado el compromiso de no nombrar nuevos miembros de la Corte en 2015 y, en lo inmediato, la presencia de Fayt en la Corte desarticuló la campaña y la presión que se había montado para producir su desplazamiento y sumar una vacante a la que ya existe. Pero tiene a su favor la posibilidad de ampliar la cantidad de integrantes del tribunal de 5 a 9, lo cual requiere sólo mayoría simple de ambas cámaras del Congreso (de lograrlo, las vacantes a cubrir pasarían a ser 5); la puesta en marcha del «proceso investigativo» -cuestionado en su validez por la oposición- sobre la salud de Fayt, que continuará de acuerdo a lo dicho por la titular de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados (Fernández Sagasti); su afirmación de que pueden ponerse en marcha procesos similares contra los demás miembros de la Corte; el anunció de uno de los senadores firmantes del mencionado compromiso (Rodríguez Saa) de que hace falta un «compromiso patriótico» para cubrir las vacantes en el máximo tribunal, confirmando que la Casa Rosada está negociando con un sector de la oposición. Mientras tanto, el oficialismo busca pasar la causa del Juez Bonadío en la que investiga los hoteles de la familia Kirchner a un tribunal de la Patagonia e imponer la caracterización de «suicidio» en la muerte de Nisman. En el Congreso esta semana obtendrá despacho de Comisión para dos proyectos que aumentan su influencia en la justicia: la ley que regula la puesta en marcha del nuevo Código Procesal Penal, que aumenta el poder de la Procuradora Gils Carbó -quien continuará en el cargo después del 10 de diciembre- y reduce el de los fiscales y jueces, y el que establece una duración de seis años para los jueces subrogantes designados por el oficialismo con sólo mayoría simple.

Cristina se ha puesto al frente de la campaña electoral y ha logrado reordenar al FPV con eficacia. En menos de dos semanas se reunió con los 14 gobernadores oficialistas, logró que el Congreso Nacional del PJ avale su rol como «gran electora», volvió a reunirse con los gobernadores sumando a tres aliados del gobierno, redujo a sólo dos los candidatos presidenciales (Scioli y Randazzo) y está terminando de reducir -usando para ello varias veces la cadena nacional- a tres o cuanto los aspirantes a la Gobernación bonaerense (Aníbal Fernández, Domínguez, Espinoza y Berni) mientras resiste a Insaurralde. Si bien es cierto, como dice Scioli, que ella no tiene «favorito», también lo es que desde la Casa Rosada se está impulsando a Randazzo para que las PASO sean realmente competitivas. Una señal de ello se tuvo con el contundente triunfo de Urtubey en Salta, a cuyo festejo acudió el ministro de Interior y Transporte, pero no el gobernador bonaerense. El ala izquierda del Kirchnerismo, como es el Movimiento Evita y Carta Abierta, se alinearon con Randazzo. El FPV es hoy claramente la primera minoría electoral y va camino a quedar primero en las PASO nacionales que se realizan el 9 de agosto. La Presidente ha decidido realizar una gran movilización política durante la semana que se inicia, buscando culminar con un gran acto popular el 25 de mayo, reeditando el formato de la conmemoración del Bicentenario cinco años atrás.

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Pese al aparente declive de Massa, la elección presidencial sigue planteada entre tres candidatos. Ello fue confirmado por el debatido programa de Tinelli, donde fueron presentadas las tres opciones que se disputan el poder, con niveles de audiencia muy similares, pese a la diferencia de horarios en las que fueron presentados. El lanzamiento de De la Sota para competir con el ex intendente de Tigre por la candidatura presidencial del Peronismo Disidente suma a este espacio entre 4 y 6 puntos que todavía no están registrados en los sondeos. El triunfo del candidato de Massa para la Intendencia de la capital salteña (Sáenz) ha sido otra evidencia de su vitalidad electoral, pese a las deserciones que ha sufrido en el ámbito bonaerense, donde su principal candidato (Narváez) hoy supera por varios puntos a los eventuales postulantes del PRO. El próximo domingo se realizan las PASO en Chaco. Macri y Massa apoyan el mismo candidato a gobernador, que es la intendente radical de Resistencia (Ayala). El ex gobernador Capitanich se presenta por el FPV como candidato a intendente de dicha ciudad y su hermano a la vicegobernación. El oficialismo espera sumar un nuevo triunfo para reforzar el clima que pretende crear con Salta.

En la oposición, el diálogo entre Massa y Macri ha comenzado, cuando falta menos de un mes para el 10 de junio, cierre del plazo para formar las alianzas. El primer encuentro formal tuvo lugar una semana atrás entre el ministro de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (Monzó), que es el principal operador político de Macri, y el intendente justicialista de San Miguel (De la Torre) y el radical de Junín (Meoni), ambos integrantes del Frente Renovador de Massa. Hay quienes sostienen que hay una línea de conversación paralela entre un empresario muy próximo al Jefe de Gobierno porteño (Caputo) y la esposa del ex intendente de Tigre (Malena). Macri pretendía inicialmente que Massa bajara a la gobernación bonaerense, pero éste lo rechazó. Después un acuerdo para que en la provincia de Buenos Aires Narváez pudiera ser al mismo tiempo candidato de Massa y Macri, como está sucediendo en otras 11 provincias, pero el Frente Renovador sólo acepta esta solución bonaerense si forma parte de un acuerdo nacional para que los dos principales candidatos de la oposición compitan entre ellos por la candidatura presidencial en las PASO nacionales del 9 de agosto. Un acuerdo de estas características, que seguramente haría ganador al candidato opositor que se imponga en las primarias y permitiría a la oposición incluso ganar en primera vuelta, no es fácil, pero un mes atrás parecía imposible.

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En conclusión: pese al retorno de Fayt a la Corte, el Kirchnerismo seguirá tratando de dejar el gobierno con una Corte alineada hasta el último día de su mandato; en menos de dos semanas, Cristina ha logrado asumir con éxito la jefatura de la campaña, ordenando la oferta electoral y consolidando al FPV como la primera minoría electoral; a menos de tres meses de las PASO, la elección sigue planteada entre tres candidatos como se presentó en el programa de Tinelli, aunque Massa haya sufrido deserciones en territorio bonaerense; por último, Macri y Massa han comenzado las conversaciones para una alianza electoral y aunque no es fácil que la alcancen, un mes atrás era prácticamente imposible que lo hicieran.

Fuente: http://www.nuevamayoria.com/

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