Terminó el caso del aborto en el Hospital Rivadavia pero los provida seguimos de pié. Por Juan Carlos Monedero

Situación al martes 9 de octubre, 20:00 hs.

 

            Ante la versión circulante en los MMCC de que el aborto se realizó, y para ponerle fin a tantos sesgos, imprecisiones, falsedades e incluso mentiras, me veo obligado a puntualizar lo siguiente:

 

Los hechos detonantes

  • Viernes 28/09: circuló por whatsapp una alerta anónima sobre la futura realización de un aborto en el hospital Rivadavia, Av. Las Heras 2670, a cargo del Dr. Eduardo Fernández Rostello. La alerta fue enviada por una abogada provida, quien tenía elementos para dar crédito a esta versión (que, como es de dominio público, luego fue confirmada).
  • Comunicación con la abogada provida, para articular acciones a fin de confirmar o desmentir por parte del hospital la futura realización de un aborto. Trabajo conjunto entre varios abogados provida, la Red Federal de Familias-Misiones y el autor del presente artículo. Finalidad: recabar información.
  • Búsqueda de elementos objetivos (más allá de una denuncia anónima) y oficiales (esto es, la palabra del hospital) para confirmar que se iba a realizar un aborto en el Rivadavia. La idea era salvar al bebé, intentando persuadir a la familia e incluso ofrecer entre otras posibilidades la adopción. Hasta que no hubo esos elementos, la decisión fue no comunicar nada.
  • Desde el hospital, en los días siguientes al 28/09 y por vía telefónica, se manifestó desconocer cualquier dato respecto a un aborto. Ni se lo negó ni se lo confirmó.
  • Sábado 29/09: un colaborador de la Red Federal de Familias-Misiones se apersonó en el hospital procurando dos cosas: 1) confirmar que había llegado una mujer con voluntad de practicarse un aborto; 2) ayudar a la mujer embarazada, ofreciéndole personalmente adoptar a su hijo. Tampoco hubo éxito pues los empleados del establecimiento manifestaron desconocer cualquier elemento al respecto.
  • Lunes 1/10: realicé dos llamadas. Primero, a Prensa, que es la encargada de responder por todos los hospitales públicos de la ciudad. Pregunté y no tenían información sobre el aborto, por lo que ni confirmaron ni desmintieron. Luego llamé al hospital. La Operadora me comunicó con Dirección, y desde Dirección se me dijo que en el establecimiento no se hacían abortos”. Según se enteraron los abogados provida al día siguiente, el ambiente del hospital estaba ya bastante caldeado: llovían llamadas de interesados en el destino del niño y, por otra parte, unas pintadas de protesta habían aparecido esa misma mañana sobre unas chapas ubicadas en las calles Austria y Pacheco de Melo, manzana del hospital.
  • El primero de octubre fue el día más crítico para los provida, dado que el informante anónimo aseguraba que el aborto sería realizado al día siguiente. Asimismo, quienes estaban a la caza de elementos objetivos fueron encontrando respaldo indirecto de la verosimilitud de esta alerta. Se siguió cruzando información, con la esperanza de encontrar algún elemento “oficial” por parte del hospital, lo que tuvo lugar al día siguiente.
  • Martes 2/10: varias personas (entre ellas, abogados provida) tuvieron una conversación con el director del hospital, Eduardo Fernández Rostello. A lo largo de esta conversación, en donde se le entregó un petitorio en defensa del niño por nacer, el director reconoció ante todos los presentes que efectivamente “había llegado” un caso de aborto al hospital y que el mismo “se está estudiando”. Los testigos presentes relatan que el director no garantizó la absoluta protección de la vida del niño pero sí manifestó su descontento por las pintadas realizadas. Asimismo, el director reconoció al autor de este artículo que “el Ministro podría eventualmente dar vuelta la decisión del hospital”, y que él mismo no tenía “la última palabra”.
  • Miércoles 3/10: cercanos a las 18 hs., llega a nuestro conocimiento que el periodista Mariano Obarrio había deslizado el siguiente mensaje: “Tengo info de ultimo momento. Fuentes oficiales dicen que el Ministerio de Salud de la Ciudad dice extraoficialmente que están absolutamente tranquilos con la aplicación del protocolo ILE para el caso del Hospital Rivadavia. Que están dadas las causales y que el cudro psiquiatrico de la paciente obliga a la aplicación del protocolo. Pero que no van a dar información oficial por una obligación de confidenncialidad y que la única vía para obtener información es un recurso judicial que obligaría al Hospital a suministrar toda la documentación al juez, pero que de otro modo van a respetar la confidencialidad.u”. Es decir, la versión de Obarrio guardaba congruencia con lo que el director nos había dicho a los presentes el día anterior: habría una presión por parte del Ministerio de Salud de la Ciudad para ejecutar el aborto.
  • Viernes 5/10: en base al reconocimiento del martes 2 –según lo cual la más alta instancia del hospital había admitido ante testigos que el aborto “se estaba estudiando”, de lo cual se infiere necesariamente que asesinar a un inocente, rompiendo el Juramento Hipocrático, estaba dentro de las acciones posibles–, con el patrocinio y la ayuda de profesionales de Abogados Provida, denuncié penalmente al hospital. Asimismo, otros provida interpusieron un recurso de amparo con la esperanza de frenar el aborto.
  • Sábado 6/10: a través de su twitter, Obarrio relata que el aborto está frenado.
  • Lunes 8/10: se realizaron las siguientes llamadas.
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13.08 hs.: una periodista de Clarín publica un artículo según el cual el aborto se habría realizado.

14.03 hs.: por teléfono, la Jefa de Guardia del Hospital Rivadavia me dice –ante la búsqueda de confirmación de la versión de Clarín– que “yo sé que el aborto no se hizo, hasta donde tengo conocimiento no se hizo”.

14.12 hs.: por teléfono, la persona que atiende en Prensa (Fijo: 4123-3214) me respondió –ante mi nueva búsqueda de confirmación de la versión de Clarín– que “quiero ver el caso”, por lo que no me dio respuesta alguna. Dejé mis datos y colgué.

14.20 hs.: Prensa me llama por teléfono y me dice que “Cumpliendo con la ley vigente y con el Código Penal, se realizó la ILE” (siglas que responden a lo que eufemísticamente se denomina interrupción legal del embarazo).

14.30: llamada mía al Ministerio de Salud. La operadora me comunica con la Jefa de Prensa del Ministerio. Por vía telefónica, ante otra búsqueda de confirmación de la versión de que el bebé habría sido abortado, se me responde que el Ministerio “no responde preguntas sobre casos de ningún paciente de ningún hospital, dado que todos esos datos se encuentran amparados por el secreto médico”.

  • Martes 09/10: a las 14.14, me apersoné en el Hospital Rivadavia. Casualmente, veo de lejos a su director, tomo el celular y le pregunto si se hizo o no se hizo el aborto. “No voy a dar declaraciones” fue su única respuesta, y está grabada.

 

            Paradójicamente, el Hospital Rivadavia había sido declarado “Amigo de la madre y el niño”.

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