Siete guerras y el narcotráfico. Por Rafael Breide Obeid

I -Introducción: La destrucción de Megara

El gran filósofo español Rafael Gambra, en uno de sus mejores libros: El Lenguaje y los Mitos[1], narra la destrucción de la ciudad de Megara (Cap. III):

El general Demetrio Policertes ha tomado por asalto la ciudad de Megara; entre sus moradores está su amigo el filósofo estoico Stilipon, que se encuentra impasible, ante lo cual comenta Séneca en La constancia del sabio:

Entre las espadas por doquier desenvainadas,

Entre el tumulto del pillaje,

Entre las llamas y la sangre,

Entre las ruinas de la ciudad saqueada,

Entre el fuego de los templos que se desplomaban sobre sus dioses,

Solo hubo paz en ese hombre.

Las pérdidas y las desgracias se presentan jerarquizadas en orden creciente: El enemigo había robado su patrimonio, robado a sus hijas, violado a su patria y por encima había visto el desplomarse de los templos y la destrucción de sus dioses.

Es decir, la ruina de lo supremo y más sagrado para los hombres, no se consuma hasta que el saqueo se vuelve profanación del baluarte último: el templo y sus dioses.

Reflexiona Gambra que  el enemigo podría haber tomado la ciudad por sorpresa, o por una estratagema, o porque los megarenses no se hubieran defendido.

Se habría apoderado, entonces, del templo y de la fortaleza sin que el patrimonio y la vida de los ciudadanos corriesen peligro todavía; pero en cualquier momento ulterior, el vencedor podría descender a cobrar el botín de su victoria.

Mientras tanto, los ciudadanos tendrían la certeza de que caído el castillo y el templo, es decir, perdida la patria y arruinada  la religión, cuanto el conquistador todavía no les quitase, perdería el sentido y el valor, o se convertiría en sus manos en las 30 monedas del traidor.

II- Dos propuestas de sociedad: la Cristiandad y el Mundo  Ilustrado “Moderno”

La Argentina nació hace más de quinientos años,  como uno de los territorios del Reino de las Indias Occidentales, es decir América, y en el marco de las guerras que sostenía  la Cristiandad contra el enemigo externo del Islam y el interno de las herejías protestantes.

La Epopeya  de la Conquista  de América,  fue integral: religiosa (evangelizadora), científica (descubridora), política (incorporación de reinos a la Cristiandad), económica (colonizadora) y social (incorporación de pueblos a la civilización)[2].

Desde el comienzo debió defenderse de las guerras de poder europeas, de los piratas y corsarios ingleses y franceses, y en defensa de las nuevas cristiandades creadas contra los indios hostiles y paganos. Luego sobrevino el desastre del advenimiento de la dinastía Borbónica, en lugar de los Austrias, con las consecuencias de la pérdida del ideal nacional de la evangelización y el subsiguiente cambio de la monarquía de empresas, por una monarquía administrativa que propiciaba el proyecto de la Ilustración de “alumbrado barrido y limpieza.”[3]

De aquí en mas la historia de Hispanoamérica será la de la lucha de dos propuestas antagónicas: la de la cristiandad y la de su negación la ilustración antropocéntrica.

La de la hispanidad se basa en los principios del derecho público romano cristianizado tenía como principio y fundamento el reconocimiento de la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo, que implicaba:

 Dios Creador y Redentor es el centro de toda la realidad. Una Filosofía realista  basada en la primacía del Ser sobre el Pensar y de la realidad sobre la idea. La primacía del bien común político esencialmente subordinado al Bien Común Sobrenatural; las relaciones entre la Iglesia y el Estado donde ésta era  como el alma para  el cuerpo; el reconocimiento del origen divino del poder político; la necesaria subordinación de las leyes humanas a las divinas –tanto natural como Revelada;  el reconocimiento de límites bien precisos a los poderes de los gobernantes como a las obligaciones de los súbditos.; la idea  de las fuerzas armadas regidas por el derecho y al servicio de la verdad y el bien ; el carácter orgánico de la comunidad política,  comunidad de comunidades articuladas por el principio de subsidiariedad; la familia fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer abierto a la vida y regido por la patria potestad del paterfamilias; la propiedad privada era la garantía que permitía a la familia el cumplimiento de sus fines con un importante grado de autonomía respecto del resto de los grupos sociales infrapolíticos y del Estado.

La propuesta  de la ilustración por el contrario era antropocéntrica, materialista y relativista. Invertía la relación ser pensar por pensar ser. Tenía un concepto de política como ciencia del poder. Subordinaba la política a la economía, y ésta a la herramienta técnica.

Los Borbones expulsaron a los Jesuitas, destruyeron el arte barroco hispanoamericano imponiendo un acédico neoclásico, y secularizaron el clero anemiando a las órdenes religiosas, destruyeron las misiones guaraníes y todas las culturas prehispánicas y difundieron las ideas de la Ilustración.  El filosofo Leibnitz, partidario de los Austrias, anticipó que los Borbones serían para España una desgracia mayor que la invasión sarracena a  principios del Siglo VIII.

Con la defección definitiva de la casa de Borbón vinieron las guerras de la independencia y la simultánea fragmentación de las patrias de Hispanoamérica. El mundo siguió trayendo amenazas y oportunidades a las nuevas naciones que continuaron su marcha desigual, de acuerdo a las fortalezas y debilidades que demostraron ante  cada desafío. Pasaron así las guerras contra los imperialismos inglés y francés,  las guerras de organización, las guerras entre las propias patrias hermanas, la inmigración del viejo mundo, la industrialización, el progreso tecnológico, el positivismo, el materialismo, el modernismo, el progresismo,  las guerras mundiales, la descolonización, las guerras neocoloniales,  la guerra subversiva marxista, la globalización, en fin, la modernidad con eje en la razón sucedió la postmodernidad con eje en la evolución y el progreso (¿hacia adónde?)

Enrique Díaz Araujo planteó en un valioso ensayo[4] un panorama cronológico de la Argentina: I la Argentina latente (1580-1800). II-La Argentina Fundacional (1810-1860).La Argentina Liberal (1860- 1930). La Argentina de la crisis (1930- ) este panorama permite ir hacia las causas de las cosas para que el lector pesquise las posibles soluciones.

 Llegamos así a la situación previa a los desafíos y nuevas luchas que  se debían presentar a la Argentina a partir del año 1982 todavía vigente el enfrentamiento  Este-Oeste entre el marxismo y el capitalismo occidental. Mientras las multinacionales planeaban un Nuevo Orden Mundial, capitalista en la producción y socialista en la distribución,   mientras se elaboraba una síntesis materialista de ambas ideologías con la formula socialdemócrata, el marxismo renunciaría a la economía planificada si Occidente renunciaba a la moral burguesa. Para ello se desata una guerra cultural que hace eje en la revolución sexual.  Se anunciaba un neocolonialismo con tensiones Norte -Sur. La Unión Soviética avanzaba en África, Asia y América latina y Occidente  levantaba al Islam contra la Unión Soviética en Afganistán.

III-El Poder Nacional y sus  Factores.

Para evaluar las posibilidades de defensa o conquista de una nación el pensamiento militar analiza el poder en base a cinco factores: El psicosocial (cultural y humano) que nosotros llamamos religioso y cultural, el político internacional, el político nacional,  el militar y el económico.

 La Argentina estaba soportando una guerra subversiva marxista[5] que la afectaba integralmente en los cinco factores del poder, pero  sin reconocerla como tal, sino solo como “delincuencia subversiva”.[6] El liberalismo, neutral en los temas de verdad y moral,  le impedía reconocer y enfrentar culturalmente el conflicto  y aplicar claramente el marco jurídico de la guerra, lo cual dejaba sin la mejor cobertura adecuada al combatiente y le restaba a la guerra el valor moral.

Son autores fundamentales para conocer esa época: Carlos M. Acuña[7], Enrique Díaz Araujo[8], José María Insua[9], Juan B. Yofre[10], Arturo Larrabure[11]. Ceferino Reato[12]. Eusebio González Breard[13], AUNAR[14]. Nicolás Márquez[15].

En el plano religioso y psicocultural,  el país padecía, como todo el mundo, el embate cruzado del progresismo religioso, que disolvía el dogma y la moral, y el tercermundismo marxista que empujaba a los jóvenes a la subversión armada. La estrategia enemiga trazada en las logias hace mas de 100 años y ejecutada por sus agentes internos que constituían una verdadera Iglesia Clandestina[16]  era lograr que la iglesia se contradiga para fracturarla creando  un cisma a la “derecha”. Para ello se inventó un espíritu “post conciliar” enfrentado a uno “preconciliar. Un trabajo fundamental para entender esta época es el libro SACHERI de Héctor Humberto Hernández[17]

Cardenal Ratzinger, en su libro Encuesta sobre la Fe»[18] expone como se manifiesta el secularismo en la vida de la Iglesia. Esa posición fue sistematizada en Gladius[19] : 1) Una exegesis destructora de la Sagrada Escritura.2) Una liturgia desacralizada.3) Una teología vaciada de contenido 4) Una moral aceptable para el mundo moderno.5) La tergiversación de la doctrina social de la iglesia para hacer una teología de la liberación marxista  6). La crisis vocacional. 7) La abdicación de la autoridad episcopal 8). Una actitud desprevenida o entreguista frente al mundo.

En el sentido de una continuidad sin fractura del Iglesia y de un respeto por la Sagrada Tradición, entendida como Tradición viva, se constituyó un Movimiento de Sacerdotes  Argentinos que no querían dejar vaciar la Iglesia y se manifestaron en la Declaración de Sacerdotes Argentinos de julio de 1970. Firmaron la declaración 600 sacerdotes encabezados por los prestigiosos miembros del clero.

Luego seguiría una contundente Declaración del Episcopado en el mismo sentido, la designación del Arzobispo Adolfo S. Tortolo como Presidente del Episcopado. La constitución del seminario de Paraná establecido  en el respeto a la Sagrada Tradición, la teología y la filosofía tomista, centrado en la Eucaristía y  con una moral fundada en la caridad y en la imitación de Cristo, San Ignacio y Santa Teresa eran también referencias permanentes de le recia espiritualidad  del seminario .Llegaron  a Paraná, estudiantes de todo el país llegando a ser 240 entre seminario mayor y menor. El papa Juan Pablo II los llamó seminarios áureos.[20]

En el plano cultural el país “cristiano mistongo”, estaba degradado por mas de 100 años de liberalismo y laicismo e indefenso frente a la subversión cultural que aspiraba a suprimir a la Iglesia del modus vivendi[21] del año 1892 del resto de presencia  que tenía en la educación.

Mientras tanto la izquierda cipaya tomaba posiciones para contribuir a imponer la economía neoliberal con métodos fabianos (FLACSO) y gramscianos a costa de la degradación moral: preparar el destape.

Asimismo, Argentina era contradictoria en el plano internacional su apoyo en la lucha antisubversiva en Centroamérica mientras se quebraba el embargo de trigo que Estados Unidos aplicaba a Rusia.

En  el plano político interno el gobierno militar se definía como un “proceso de reorganización nacional para una democracia moderna y estable” con lo cual daba pie a que se percibiese su ilegalidad y algunos de sus jefes contribuyesen ilusamente a la futura maniobra enemiga organizando partidos para la socialdemocracia. El país carecía de verdadera clase dirigente como quedó claro en las investigaciones de J.L. de Imaz[22] y en la obra  de Castellani.

En el plano castrense aunque se mantenían el aparato militar pensado para una guerra con países limítrofes (por lo cual tuvimos paz por cien años), no se veía la guerra integral en los planos económicos, psicopolítico y cultural. Para colmo de males el Ejército que es un sistema de lealtades fundamentales, para que la fuerza armada defienda la verdad desarmada, al entender el profesionalismo, no como profesar un idea sino como técnica desvinculada de la noción de Bien Común y de Patria había sufrido la influencia perniciosa de los que “hicieron de la deslealtad estilo y de la traición escuela”.[23]

En el plano económico había un estado mixto semiliberal semiestatista que estaba deslumbrado por las supuestas bondades de   un neocapitalismo de mercado mágico que empezaba a causar el endeudamiento y la desindustrialización.

IV-Las siete batallas perdidas

Se producen luego siete batallas que parecen dejar al país desarticulado e inerme para su disolución final en el fluido de una globalización anárquica que desembocará  en un ulterior  estado totalitario mundial contra Dios y contra el hombre.

1º. La Guerra  de Malvinas o derrota política internacional el 14 de junio de 1982[24]. Significó la desaparición de la Argentina como actor político internacional. La pérdida de la misión Nacional y de toda decisión propia. Un país sin destino. Durante la guerra, el general Vernon Walters reunía a los generales argentinos para conspirar contra el Presidente Galtieri, su comandante en guerra, mientras el embajador H.W. Schlaudeman convocaba a los políticos para organizar la conspiración civil. El primero en llegar fue un oscuro dirigente radical que perdía siempre 5 a 1 contra Balbín y Contín, el abogado del ERP Raúl Ricardo Alfonsín.   La seudodirigencia argentina decidió entregar lo principal, mientras no se tocase su miserable bienestar. El grito irenista fue: queremos la paz.

2º. La Derrota política interna o  derrota frente a subversión el 10 de diciembre de 1983.En un país sin destino el fin de la política no es el bien común sino el poder. Se continúa sustituyendo la religión por la política. Y se sacraliza la forma democrática.  La guerrilla derrotada en el plano puramente castrense triunfaba por medio de una falsa democracia amañada por el enemigo. Si la democracia es el gobierno del pueblo, debe definirse primero que significa la palabra “pueblo”. Los que se llenaban la boca de “democracia” odiaban lo que hace al pueblo propiamente un pueblo.

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Para los cristianos la Iglesia es no solo “El Pueblo de Dios” como en el Antiguo Testamento, sino principalmente el Cuerpo Místico de Jesucristo. Por tanto, la mera masa informe, indefensa,  desagregada, a la que se la ha dejado sin Dios, sin organización, sin tradiciones, sin historia, sin logos, sin poetas, sin mística, sin épica, sin lírica, sin educación perfectiva, sin lenguaje,  sin comunicación propia, sin leyes, sin costumbres, no es un pueblo, sino un conjunto de víctimas.   No hay cuerpo sin cabeza y sin alma.

Se reclutó en la cárcel, en el prostíbulo y en la diáspora subversiva,  una nueva dirigencia que se especializaba en negarle al pueblo lo que lo hace un pueblo y  que haría del lugar de donde surgieron el modelo de familia y de nueva sociedad… La izquierda cipaya se aprestaba a ir por el resto del botín. El grito impío fue: La democracia es el eco temporal del Evangelio.

3º.La destrucción del Seminario áureo de Paraná.1984. Los dos hechos mas importantes del catolicismo en la Argentina del siglo XX fueron el Congreso Eucarístico de Buenos Aires del año 1934, presidido por el Cardenal Pacelli futuro Pio XII,  en la primera mitad del siglo anterior y el Seminario de Paraná la segunda mitad. El seminario representaba  La Hermenéutica de la Continuidad o sea el concepto dinámico de Tradición, que implica traspaso o entrega hacia a delante.

 Se dió la paradoja que mientras la posición doctrinaria del Seminario era corroborada por Roma desde la Humanae Vitae y el Credo del Pueblo de Dios  en adelante, las sedes eran ocupadas no pocas veces por progresistas.  Por ello, Benedicto XVI en uno de sus últimos discursos al clero de Roma dijo que “Hubo dos Concilios el Real y el Virtual; el que se impuso fue el virtual”.

En el año 1984 el nuevo arzobispo decidió cambiar el rumbo y las autoridades del seminario en pleno apogeo[25]. El seminario fue destruido,   pero su ejemplo fue inspiración para otros.

4º. La derrota definitiva del factor militar subsistente el 3 de diciembre 1990.[26]

Con la derrota de lo que quedaba del ejército argentino, dispuesto a no ser cómplice del proceso de disolución que se desencadenó el 14 de junio de 1982, se consuma la derrota definitiva del poder militar en la Argentina. A partir del día  siguiente se liquidan no solo la obra de Savio: Fabricaciones Militares, la Fábrica de tanques, sino  también la obra de Mosconi: YPF. Además destruyeron  Aerolíneas, la Flota de Guerra y la Marina Mercante, la Fábrica Militar de Aviones, la Aeronáutica Argentina y  la Aviación Militar. Y la obra de Riccheri: el ejército ciudadano sobre la base de la conscripción. A los pocos días se destruyó el Proyecto Cóndor y el Plan Nuclear. La Argentina era la única pacífica de las ocho potencias atómicas, y en 1983 había anunciado que cerraba el ciclo de reprocesamiento de plutonio con lo cual   se abrían posibilidades incalculables para el desarrollo energético del país. En los alegatos finales pronunciados por los jefes «carapintadas» ante la Cámara Federal – Abril/Agosto de 1991, queda clara la causa del alzamiento: evitar la destrucción del sistema de Defensa en todos sus niveles, y el anuncio de la instalación de la próxima guerra del enemigo de siempre que comenzaba  a hacer un ataque integral: el narcotráfico[27]. El argumento para entregar las fuerzas armadas fue la subordinación de las Fuerzas Armadas a una política sin Verdad ni Bien Común y el predominio de la disciplina sobre la justicia legal y el bien.

 . La derrota económica: diciembre del 2002.

Saqueo preparado por el liberalismo de 200 años, más el neoliberalismo del “Proceso de Reorganización para una Democracia Moderna y Estable”, la Democracia Social de Alfonsín y la Democracia Neoliberal de Menen, para un país con parlamento, pero sin ley[28]; con jueces dependientes, pero sin justicia; con usurpadores, pero sin gobierno; con criminales, pero sin policías, ni ejército que lo defienda.

Saqueo ejecutado por los actos  de  destrucción de la industria nacional, destrucción o enajenamiento de la banca argentina; endeudamiento criminal al poder internacional del dinero, destrucción de la cultura del trabajo, vaciamiento del las empresas nacionales, la desaparición de 200.000 propietarios rurales, megacanjes usurarios y un largo etcétera.

Tocaba ahora el robo de los patrimonios particulares del pueblo argentino por los que los que giraban sobre su nombre luego de haberlo disuelto como pueblo.

La fuga de las reservas se estimada en 30.000 millones de dólares. “Corralito” y ulterior  saqueo de los patrimonios particulares estimado  en 100.000 millones, de la misma moneda, el saqueo mas grande de las historia luego de la conquista de China por Gengis Khan.

El proceso de destrucción del orden familiar ha sido acompañado por uno paralelo sobre la propiedad. La enorme concentración de la propiedad sucedida  en estos treinta y dos años, dejaron como contrapartida una enorme masa de desarraigados que resultan mantenidos en la miseria por los famosos “planes” con los que se ha transformado paulatinamente al “pueblo” en “masa”. A su vez esta concentración de la riqueza ha terminado con el manejo de la economía por el “poder internacional del dinero” que por medio de la “deuda externa” condiciona cualquier decisión política que se quiera tomar.

6º Guerra cultural y la destrucción del orden jurídico y moral de la Argentina.

   La guerra cultural tiene por objeto la destrucción de la causa formal de la sociedad, es decir, de su cultura y sobre todo de sus normas y su moral: la muerte de su alma. Fue el logro culminante de la revolución cultural gramsciana. Que significó el máximo intento de  descristianización completa del país, la destrucción de toda ontología realista,  la negación de la historia y por tanto de la memoria y de la identidad del país, reducido a pura disponibilidad, la derrota definitiva de la razón y del sentido común, la muerte de la caridad y del mero amor humano , la exhibición impúdica del poder, satisfecho no solo de su ilegitimidad, que nunca podía tener un gobierno  surgido de una derrota nacional; sino de su propia ilegalidad.

En el aspecto sobrenatural esta guerra quiere borrar todo rastro de la imagen de Dios Uno y Trino en el hombre y en la sociedad.

 Ver sobre el tema de la revolución cultural en la Argentina las obras del P. Aníbal Fosbery[29], Alfredo Sáenz,[30] Abelardo Pithod[31], Enrique Díaz Araujo [32][33]

La estrategia era y es “Cambiemos la cultura, la moral , las costumbres y hasta el mismo el sentido común de hecho y luego llevemos a nivel ley lo que ya  está a nivel calle”.

Si bien este proceso registra antecedentes previos (las leyes laicas promulgadas en la década del 80 del siglo XIX) es a partir de diciembre de 1983 cuando el mismo toma un nuevo impulso que, se fue agravando con cada derrota  descripta.

Muchos comentadores de la Sagrada Escritura interpretan que el famoso “obstáculo” mencionado por San Pablo  en la Epístola a los Tesalonicenses, que detiene la llegada del Anticristo, es el la vigencia de un orden que reconoce su fundamento en el derecho romano.[34]

Veamos las etapas de esa guerra:

6-1-La ley 23264 de 1985 primer paso para la anulación de la patria potestad al hacerla “compartida”. La licuación de toda estructura empieza por la destrucción de su autoridad fundada en la imagen arquetípica del Padre.

6-2- La ley 2315 de 1987 la ley del divorcio vincular eliminaba una de las notas esenciales del matrimonio introduciendo la inestabilidad del vínculo. Es una señal de dispersión depara toda sociedad y toda la Sociedad, dado que el matrimonio es figura de la unión de Cristo con su Iglesia.

6-3- La reforma constitucional de 1994.

La Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo fue claramente abandonada cuando la reforma constitucional de 1994 eliminó las cláusulas del viejo texto de 1853 que establecía la obligación del presidente de pertenecer a la religión católica y la obligación del congreso de promover la conversión de los indios al catolicismo. En especial esta última fue reemplazado por los “derechos de los pueblos originarios” rompiendo con una tradición de cinco siglos en que –desde Santa Isabel- el poder político reconocía que su misión temporal debía estar completada por su colaboración con el esfuerzo misionero. Es desfondar todo el sistema político jurídico de Hispanoamérica basado como primer antecedente en el Justo título de España en América: La evangelización.

El bien común se vuelve inalcanzable, la representación política queda dominada por las oligarquías partidocráticas impidiendo que el pueblo realmente sea representadas y los gobiernos carecen de una sociedad orgánica sobre la que apoyarse.

El proceso de masificación aludido ha dejado enfrentados a los individuos con la máquina estatal. La “desforestación” de las instituciones infrapolíticas hace que todo aquello que no es del individuo sea del Estado, estableciendo así una falsa dialéctica entre individualismo liberal y colectivismo estatizante.

6-4-La destrucción de la familia por la ley del matrimonio igualitario. Ley 26.618 sancionada el 15 /07 /2010.

La supuesta Ley   reemplaza los términos “hombre y mujer” por “contrayentes”. En su artículo 2 sustituye el artículo 172 del Código Civil, diciendo: “El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.” No solo es la ley de la disolución familiar, sino la de la disolución de la Nación y la apostasía a favor de Sodoma.

6-5-Ley 26743 del 23 /05/ 2012: La abolición del Hombre.

La Ley 26743 en su art. 3º acuerda la posibilidad de un cambio de “nombre de pila e imagen” cuando ellas no coincidan con la identidad de género autopercibida por quien ejercita la opción. El art. 4, inc. 2º de la norma aludida, dispone que el peticionante  conservará el número de su  matrícula identificatoria. La dignidad del hombre viene de ser imagen y semejanza divina, es decir inteligente y libre, de lo cual se deriva su condición de persona lo que significa  causa responsable de sus propios actos.  El hombre es libre como creatura, no como creador y Dios lo creó varón y mujer.

Es un don de Dios, no un capricho del artificio Humano. Las cosas separadas de la inteligencia divina se mueren. Esta aparente libertad dada al hombre para negarse a sí mismo tiene numerosos errores:

  1. Un error teológico y filosófico, porque el hombre es creatura y no creador, si se lo desnaturaliza se lo mata. El nombre de pila como dice la supuesta norma alude a lo esencial su recreación como cristiano por el bautismo. Dios lo llamará por su Nombre de pila que lo une a Él, no por el número de matrícula.  b. Error biológico, porque  los genes del humano  trasmutado siguen siendo de varón o mujer. c. Error antropológico, porque al decir que lo esencial no cambiable es el número de matriculación le niega su condición y dignidad de persona humana, a favor de su categorización abstracta como individuo fungible intercambiable y descartable.
  2. Error escatológico que lo deja indefenso frente al estado totalitario y el anticristo. Cristo es el Verbo, la palabra. El anticristo solo tiene un número.

La revolución se propone desde siempre la aversión a Dios y la conversión a las creaturas, para lograr un mundo antropocéntrico. Ahora sabemos que la revolución no se hace con la razón, (racionalismo), ni con el corazón (romanticismo), ni con el estómago (pragmatismo), ni con los brazos  (el homo faber desplazando del todo al homo sapiens: obrerismo), ni con el sexo , sino contra él.

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6-6-La Ley 26994de 2014. El Nuevo Código Civil y Comercial

El Código Civil y Comercial de la Nación comenzó a regir en agosto de 2015 en nuestro país consolida los avances señalados y prepara una nueva era de  cambios. En él se  debe distinguir lo que concierne al Derecho de Familia, al Derecho de las Personas y al Derecho Civil Patrimonial.

Respecto del Derecho de Familia se ha instituido una verdadera revolución jurídica. Profetizado por el P. Castellani hace 60 años. El Código Damonte, en Su Majestad Dulcinea).

El régimen de “patria potestad”, que ya no se denomina de esa manera en el CCC, y ni siquiera con la designación de “autoridad parental”, como aparece en las “progresistas” europeas, sino que se la denomina “responsabilidad parental” en el nuevo Código argentino. En lo tocante a las normas, se han cercenado importantes facultades de la patria potestad, entre ellas la facultad de corregir a los hijos, pues se ha puesto fuera del derecho no sólo el castigo físico, sino toda medida de corrección, y asimismo ya no se reconoce la acción judicial de los padres de hacer traer al hijo menor junto a ellos cuando hayan dejado el hogar sin su autorización u otros lo retengan.

El nuevo estatuto del matrimonio, está  bastante vaciado o desfondado (los deberes que la ley reconoce son darse alimentos y prestarse asistencia mutua; a la cohabitación y al débito conyugal no se les reconoce obligatoriedad jurídica, y la ley menciona la fidelidad como “deber (meramente) moral” (art. 431). Se suma a ello, en el mismo sentido de la drástica debilitación jurídica del matrimonio, la facultad de  cualquiera de los cónyuges de disponer el divorcio vincular por su sola voluntad, desde el minuto siguiente a su celebración.

El nuevo Código “volatiliza” aún más la familia, eliminando el deber de cohabitación y transformando al deber de fidelidad en algo desprovisto de relevancia jurídica, al punto que se podría recomendar a una joven pareja de novios dispuesta a casarse, que “refuercen” el vínculo matrimonial celebrando un contrato de suministro, que al menos no es rescindible unilateralmente.

El falso principio de “autonomía” (en el sentido de que el hombre puede hacer con su vida y con su cuerpo lo que le plazca) y el falso principio de “horizontalidad” de la familia, por el cual este grupo humano sería el único de todos los grupos que carecería de autoridad interna.

Existe, asimismo, la posibilidad de pseudomatrimonios de personas del mismo sexo que incluso pueden adoptar, la denominada “perspectiva de género”, el “alquiler” de vientres, la manipulación de embriones y la errónea idea de que la persona es “su autopercepción” con lo cual hasta el sexo biológico se vuelve “irrelevante” para el orden jurídico positivo llevando su ruptura con el derecho natural a un punto desconocido aún en tiempos del paganismo.

En lo que concierne al derecho de las obligaciones y los contratos en el nuevo articulado se incluye una cantidad importante de normas injustas o inconvenientes (por ej. se permite que el contrato de locación para vivienda se estipule por un plazo ¡de hasta 20 años!, en un país con inflación constante, y si es para otro destino, puede firmarse un contrato válido de hasta ¡50 años de duración!, art. 1197),

La reforma deja más de un centenar de situaciones más o menos usuales en estado de laguna, las cuales tenían una norma específica para solucionarlas en el Código de Vélez, y también se advierten contradicciones normativas, todo lo cual genera inseguridad jurídica.

A la defensa y restauración del orden jurídico y del último obstáculo a la barbarie y a la iniquidad, Gladius dedicará a partir del próximo número  una sección especial llamada: El Obstáculo[35].

7º. Séptima guerra, el Narcotráfico

Negada durante 30 años, la guerra del narcotráfico se ha hecho presente. El narcotráfico a escala mundial  es una consecuencia del los dogmas  liberales de autonomía de la ciencia económica, de la  economía sin moral, de la  concepción del mercado mágico, que lo arregla todo, y de la libertad de comercio para los piratas. El hecho es que el monstruo se le fue de las manos al Imperio Británico allá por el siglo XIX, en épocas de las guerras del Opio, cuando destruyeron la China de Confucio y los mandarines preparando las condiciones para cien años de guerra que dejaron un saldo de cien millones de muertos y el comunismo de Mao. . El narcotráfico es la primera potencia, que tiene colonizados a los principales países del mundo, que son las primeras víctimas. Tiene sus bancos, sus ejércitos, su logística, sus narco-estados,  sus comunicaciones, sus esclavos, su liturgia y su comunión sacrílega, sus sucedáneos de las familias con sus tribus y sus maras. Será el alma del Estado del Anticristo junto con una religión falsa del hombre que se crea a sí mismo y no es más que mutilación.

V-Conclusión

 Es un nuevo desafío que abarca todos los sectores sociales y todos los factores del poder nacional, derrotado, pero no vencido del todo.   Una gravísima amenaza pero al mismo tiempo una oportunidad, una situación límite que nos permitirá  recuperar la Patria, en la medida que luchemos integralmente desde la Teología hasta la defensa cuerpo a cuerpo. En la medida que recuperemos los valores superiores y desalojemos al enemigo de la Acrópolis de los bienes superiores sin los cuales los menores que conservemos, mientras queden, serán el precio de la traición. Confiemos que si Dios nos da la misión también nos dará la fuerza y gracia para restaurar su imagen en el hombre y en la sociedad.

[1] Gambra, Rafael. El lenguaje y los Mitos, Prólogo de Bernardino Montejano, Buenos Aires, Ed. Nueva Hispanidad, 2001, 200 pp.

[2] Caturelli, Alberto; El Nuevo Mundo, El descubrimiento ,la conquista y la evangelización de América y la cultura Occidental, EDAMEX, México, 1991, 456pags.También hay una edición Argentina de Ed. Santiago Apóstol, Buenos Aires ,2004, 610pags

[3] De Maeztu, Ramiro, En Defensa de la Hispanidad,

[4] Díaz Araujo, Enrique, Aquello que se llamó la Argentina. Cuadernos de Historia no oficial. Ed. El Testigo, Mendoza. 202.160pp.

[5] Bibliografía de la Guerra subversiva que sigue es a mero título ejemplificativo:

[6] Genta, Jordano Bruno, Guerra contrarrevolucionaria, Biblioteca del Pensamiento Nacionalista Argentino, VII, Dictio, Buenos Aires, 1975; El Asalto Terrorista al Poder, ED. Buen Combate, Buenos aires 2014, 374pp.

[7] Acuña, Carlos Manuel, Por amor al Odio. Tragedia de la subversión en la Argentina. Ed. Pórtico, Buenos Aires. Tomo I( desde 1963 hasta Campora), 2000,742p. Tomo II (Desde Campora hasta la muerte de Perón), 2003 640pp. ; Vervitsky. De la Habana a la Fundación Ford. Ed Pórtico, Buenos Aires, 2003, 208pp.  

[8] Díaz Araujo, Enrique, El Sandinismo Nicaragüense, Ed. La Buenos Aires, Rosa Blanca. Mendoza 2004. 134pp.; La Guerrilla en sus Libros Cuatro volúmenes Ed el Testigo Mendoza, 2009; El Allendismo Chileno, Ed. Buen Combate. Buenos Aires 2014. 196pp.; El Che

[9] Insua, José María, Réquiem para una Nación, Librería Huemul, Buenos Aires, 1998, 466pp.

[10] Juan Bautista Yofre, Fue Cuba, La infiltración cubano soviética que dio origen  ala violencia subversiva en Latinoamérica, Ed. Sudamericana, Buenos Aires., 2014, 583pp.

[11] Larrabure Arturo, Un canto a la Patria, A mi Padre, Coronel Argentino del Valle Larrabure. Buenos Aires 2005.476pp.

[12] Reato, Ceferino, Operación Traviata. ¿Quién mato a Rucci? Ed Sudamericana. Buenos Aires,2008, 314 pp.

[13]González Breard, Eusebio, La Guerrilla en Tucumán, Ed Circulo Militar, Buenos Aires 2001, 296 pp.

[14] AUNAR,(Asociación Unidad Argentina ) Subversión la historia Olvidada, Ed Aunar , Buenos Aires,199,280 pp.

[15] Márquez, Nicolás, La otra cara de la verdad, Buenos Aires, 2004 190pp.El Autor hace su valiente aporte desde una perspectiva que podemos llamar liberal sin dejar de reivindicar algunos mártires del patriotismo católico  como el profesor Jordán Bruno Genta asesinado en 1974.

[16] Sacheri, Carlos, La Iglesia Clandestina, Ediciones Cruzamante, Buenos Aires 1977, 180 pp.

[17] Hernández, Héctor H.; SACHERI, Predicar y morir por la Argentina, Ed. Vórtice, Bs. As., 2007, 990pp.

[18] Ratzinger, Cardenal SER, Josep, Rapporto sulla Fede, Paulinas, Milán, 1985,218 pp.

[19] Saraza , Balance de la autodestrucción de la iglesia , Gladius  Nº3,  Buenos Aires, 1985.pp3-41

[20] AAVV, Lucidez y coraje, Homenaje al Padre Alfredo Sáenz en sus bodas de oro sacerdotales, Gladius Buenos Aires 2013,ver el trabajo del RP: Luis González Guerrico, El seminario de Paraná y el del RP Ricardo Coll Mónico. Aniversario de los 50 años Sacerdotales del P. Alfredo Sáenz.

[21] Díaz Araujo, Enrique.  Del Laicismo del ‘80 a la Reforma Universitaria del ‘18, Buenos Aires, 2015, Ed. Gladius, T I, El laicismo Educativo, 254 pp. y Tomo II, Córdoba, El Laicismo Finisecular, 240 pp.  Hay en preparación un Tomo III

[22] De Ímaz, José Luis, Los que mandan, Eudeba, Buenos Aires, 1964.

[23] Cnel. Guevara, Juan Francisco, (Tito), Carta al Gral. Lannusse.

[24] Kazanzew, Nicolás, Malvinas a Sangre y fuego, Buenos Aires, 2012, 320 pp.

[25] Por los frutos los conoceréis. Con el tiempo se demostró que las designación de nuevas autoridades como Ilarraz, no fuero un acierto.

[26] Bibliografía que testimonia el desarme de las FFAA:

-EIR Resumen Ejecutivo.  El Complot para aniquilar a las Fuerzas Armadas y a las Naciones de Iberoamérica. Con presentación del Cnl.  Mohamed Alí Seineldín, 1993.

 -Seineldin, Mohamed Alí. Síntesis del Proyecto Mundialista «Nuevo Orden» para ser impuesto en las Naciones Iberoamericanas, 1992.

  -Goodman, Louis H.- Mendelson, Johanna- Rial, Juan (recopiladores) Los militares y la democracia: Futuro de las relaciones civiles – militares en América Latina. Editorial Lexington Books (EEUU), 1990.

-Abete, Hugo Reinaldo. La Operación Dignidad según el Método de estudio de la Historia Militar. B. Aires,  Editorial Los Nacionales,   1993.

  -Mayor  Romero Mundani, Héctor Adrián. El Veredicto de los Jueces, 1993.

 -Mayores  Abete, Hugo Reinaldo – Romero Mundani, Héctor Adrián – Mercado,  Pedro Edgardo. La Patria Indefensa. B. Aires, Editorial los Nacionales,  1993.

-Abete, Hugo Reinaldo. Por Qué Rebelde. La verdad sobre los hechos del 3 de Diciembre de 1990. B. Aires, Editorial Huemul, 1996.

 -Baraldini, Luis Enrique. La Indefensión de la Patagonia. Editorial los Nacionales, 1997.

– Abete, Hugo Reinaldo.  El Buen Combate – La Guerra de Malvinas según el Método de estudio de la Historia Militar. Editorial Librería Huemul,  1998.

 – Abete, Hugo Reinaldo. Testimonios – Artículos, alegatos, cartas y alocuciones sobre la lucha «carapintada» (1988-1998), Buenos Aires,  Editorial Librería Huemul, 1999.

 -Abete, Hugo Reinaldo. Testimonios II – Cartas de lectores, artículos, documentos y alocuciones sobre la lucha «carapintada» (1998-2007), Buenos Aires, Editorial Librería Huemul,  2007.

 – Abete, Hugo Reinaldo, ¡No Nos Creyeron! Alegatos finales pronunciados por los jefes «carapintadas» ante la Cámara Federal – Abril/Agosto de 1991,  Edición del autor, 2015.

[27] Cf. Abete, Hugo Reinaldo. ¡No Nos Creyeron! – Alegatos finales pronunciados por los jefes «carapintadas» ante la Cámara Federal – Abril/Agosto de 1991. Edición del autor, 2015. Reseñado en este número 94, en la sección bibliográfica.

[28] Hernández Héctor, El garantismo abolicionista, Marcial Pons, Madrid, Barcelona, Buenos Aires, San Pablo, 2013,668 pp.

 Tale Camilo; Hernández, Héctor, Bonastre, Gerardo; Dip, Ricardo; De Martini Siro; Fines de la pena, Cátedra, Buenos Aires, 2010, 890PP.

[29] Fosbery, Aníbal. La república ocupada, Buenos Aires, Ed. Vórtice, 1988, 70 pp. Y La Cultura Católica, Ed. Tierra Media, Buenos Aires,736 pp. ,

[30] Sáenz, Alfredo. Antonio Gramsci y la Revolución Cultural, Buenos Aires, Ed. Gladius,  2004, 48 pp.

[31] Pithod, Abelardo. La revolución cultural en la Argentina, Buenos Aires, Cruz y Fierro, 1977.

[32] Díaz Araujo, Enrique. Irracionalismos, La Plata, Ed. UCALP, 2009, 166 pp.

[33] Díaz Araujo, Enrique. La rebelión de la Nada o los ideólogos de la subversión cultural, Guadalajara, México, Ed. APC. 2012, 416 pp.

[34] Breide Obeid, Rafael. Quid salvum est si Roma perit?, editorial de la Gladius Nº 53, Buenos Aires 2003, p 3.

[35] Esperamos un trabajo importante del Dr. Camilo Tale sobre El nuevo Código Civil y Comercial.

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