¿Qué se puede decir la próxima elección presidencial? – Por Cosme Beccar Varela

Faltan seis semanas para la elección presidencial y todo lo que puedo decir acerca de ese acontecimiento, con base en la realidad, es lo siguiente:

1) El elenco de políticos que está en el escenario para disputarse los cargos son los mismos de siempre. No sólo no se fueron todos sino que no se fue ninguno y vinieron más de lo mismo. Esos políticos son todos ateos, ladrones y mentirosos, indiferentes al bien común y despreciativos de la Justicia. Además, son de una mediocridad que excede el promedio nacional, que ya es asustadoramente grande.

2) A la casi totalidad de los 32.000.000 de electores anotados en el padrón no les importa nada de esa elección ni esperan nada de ella. Por lo pronto, ya sabemos por los resultados de las «primarias» que los dueños de la política reocnocen que 9.000.000 de ellos no votaron y probablemente no voten ahora tampoco. Yo entre ellos. ¿Para qué molestarse en participar de una farsa como esta supuesta democracia de bandidos en la que los resultados son siempre pergeñados por un incontrolado fraude electrónico?

3) La verdad es que los que no votarán son muchos más de 9.000.000. No se sabrá nunca cuántos se abstienen pero si en Octubre del 2001, última elección en la que no estuvo INDRA, el 50% de los electores se abstuvo (más menos 15.000.000), vista la total indiferencia del público y la absoluta falta de atractivo de los candidatos en estos momentos, no veo por qué habría de aumentar el porcentaje de votantes. Por lo pronto, en las primarias la mayoría de las «autoridades de mesa» designadas simplemente no apareció. Además, las “campañas electorales” de los candidatos no incluyen actos multitudinarios porque saben que nadie iría si no los llevan y sobornan para que vayan, tan obvio es el desinterés general. Son campañas absurdas, casi de a hombre a hombre, como puede verse en las fotos de los candidatos que van a un lado u otro pero sólo para saludar a dos o tres personas por vez.

4) A la gente no le importa que los miembros de la banda «kirchnerista» roben a cuatro manos y que se hayan hecho inmensamente ricos «metiendo la mano en la lata». Por ejemplo, hace pocos días «La Nación» anunció que se ha probado que los Kirchner recibieron más de seis millones de dólares de un empresario corrupto enriquecido por los beneficiarios de sus pagos y la noticia fue recibida con la más completa indiferencia. Hay denuncias nunca investigadas de otros negociados ilícitos por muchos millones más. Lanata se hace rico con un programa de TV dedicado a hacer esas denuncias y quienes lo miran (yo no) lo hacen como quien asiste a un espectáculo de variedades. Ni se acuerdan lo que dijo ni les importa. En realidad los «argentinos» se han hecho corruptos por ósmosis y lo único que lamentan es no poder hacer lo mismo por falta de oportunidad.

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5) Se ha demostrado cuántas obras y servicios de bien público podrían haberse hecho con la plata que se roban los funcionarios o que éstos dilapidan en empresas públicas pésimamente administradas (y saqueadas), como por ejemplo Aerolíneas Argentinas, y que no se hicieron, siendo esa la causa de enormes daños al bien común, pero eso tampoco les importa a los «argentinos». Luego, e increíblemente, esto no sirve como argumento político contra los candidatos oficialistas.

6) Todos saben que Massa fue Jefe de Gabinete de la Sra. Kirchner o sea, estuvo con «las manos en la masa» sin asco, pero lo aceptan como opositor. Además, tiene cara de zonzo, lo cual en un hombre de su edad es casi una prueba de que es realmente zonzo.

7) Los porteños ven el caos que es la Ciudad de Buenos Aires, la pésima y sospechosa gestión de las obras públicas, el aumento desmesurado de impuestos (del 300% al 500%) y de las multas contra los automovilistas particulares (hay una multa de $26.000 por un  exceso de velocidad arbitrariamente fijada, por ejemplo) que implican una verdadera persecución, mientras los piquetes delinquen a sus anchas sin ser molestados, el abandono permanente de Macri de sus tareas específicas de gobierno, etc. etc. etc. Sin embargo, aún así, muchos de ellos piensan votar por él para Presidente, inclusive católicos que tienen motivos mucho más graves para no hacerlo porque es abortista, pro-homosexuales y fomenta el amor libre entre los adolescentes.

8) Scioli mandó a la quiebra el negocio de electrodomésticos de su padre y como consecuencia de eso, antes de hacerse político no tenía un peso. Ahora es archimillonario. Eso no quita que tiene una cara de tonto que voltea lo cual prueba que para hacerse rico indebidamente en la función público no es necesario ser inteligente. Basta ser “un vivo” sin escrúpulos. Lo conocí cuando estaba en quiebra porque le debía plata a un cliente mío que le había dado una licencia para vender aspiradoras. Era un pobre tipo. Y a pesar de eso (¿o por eso mismo?) ha sido ya diputado, ministro, vicepresidente de la Nación y gobernador. ¿Qué importa el artículo 16 de la Constitución que exige idoneidad para ocupar cargos públicos? Es obvio que si es electo será «pan comido» para el comunista maoista revolucionario Zannini que es su candidato a vicepresidente.

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9) Si observamos el rumbo de la política puede verse con claridad una lenta pero continua deriva hacia la izquierda. Para empezar, el «kirchnerismo» ha estado 12 años en el poder dedicado a demoler todas las posibles resistencias contra esa marcha. La lógica de las cosas nos obliga a pensar que el poder está en manos de quienes quieren la creación de un Estado maxista-leninista pues de lo contrario nunca habríamos llegado a la situación crítica en que nos encontramos. Los otros partidos han actuado como verdaderos «compañeros de ruta» de ese poder. Quienquiera que resulte encumbrado a la Presidencia por el fraude electrónico realizado por los actuales dueños de la situación será manejado por esos mismos. Y con cualquiera de los tres candidatos principales éstos pueden continuar con la ejecución de sus siniestras intenciones, aunque por distintas vías. Sigo pensando que el que más les conviene es Macri porque las razones que dí en el nro. 1343, del 10 de Agosto del año 2015 de «La botella al mar».

10) ¿Cuantos «argentinos» habrá que pueden considerarse de las «altas clases», son jóvenes y tienen suficientes medios de vida? Si contamos los socios de los «clubs» importantes de Buenos Aires y de las Provincias, más los que sin ser de esos, son estancieros o empresarios o profesionales, puede calcularse que son alrededor 100.000.

Esa gente tiene suficiente cabeza cómo darse cuenta que el país va de mal en peor y que ellos mismos serán gravemente afectados por la política dominante y que es indispensable actuar decididamente para cambiar esa política, lo cual implica necesariamente cambiar los políticos. Sin embargo, con excepción de dos o tres de esos señores que están en política pero por ambiciones personales y formando parte del elenco estable que está destruyendo el país, los demás se abstienen de toda actuación patriótica y dejan que la nación se hunda. Se hacen los distraídos o se niegan directamente a servir a la Patria.

Si 10.000 de esos «argentinos» se unieran en un movimiento organizado, con un programa mínimo para preservar las Instituciones y los derechos constitucionales y actuaran con decisión, podrían convertirse en una fuerza prestigiosa de contención de los políticos corruptos e ineptos, sin necesidad de presentarse a elecciones. El prestigio social y la capacidad personal tienen todavía mucho poder. Estoy seguro de que si ese movimiento existiera, la suerte del país cambiaría para bien. Pero no quieren ni hay miras de que lo quieran. Consecuentemente, hasta el comunismo no paramos…

Fuente: http://www.labotellaalmar.com/

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