¿Obama sacará el garrote? – Por José Brechner

Irán no participará de la coalición contra el Estado Islámico (EI/ISIS/ISIL). El Ayatola Alí Khamenei, su Líder Supremo, dio como razón, que los norteamericanos son corruptos.

¿Qué tiene que hacer Estados Unidos con Irán? George W. Bush explicó claramente que los enemigos de Occidente eran Irak, Irán y Corea del Norte. (El Eje del Mal). Y formó una coalición con 48 países para atacar Irak.

¿Pasó el gobierno a manos de los Demócratas y la Casa Blanca quiere tener de aliado al régimen Iraní?

Los países serios se caracterizan, entre otras cosas, por mantener una política internacional de principios inamovibles. Obama cree que porque él es el presidente, sus enemigos dejaron de odiar a los norteamericanos.

Nicolás Maquiavelo enseñó, que si gobiernas, es mejor que te quieran, pero si no puedes hacer que te quieran, haz que te teman. Obama quiere ser querido por todos, más ese cariño se esfumó hace mucho. Su popularidad ha decaído a los niveles más bajos de cualquier presidente estadounidense.

El hombre es inepto y vive confundido. No logra entender lo que sucede en el Medio Oriente. Algo usual en la mayoría de los occidentales y también en los propios habitantes del lugar.

Irán es el principal enemigo de Estados Unidos y Europa, pero también de los Árabes, que son mayoritariamente Sunitas. Obama apoyándose en ese razonamiento creyó que Teherán se uniría al bloque anti EI.

¿Por qué Irán va desgastarse en una guerra que la pueden pelear otros? Khamenei no tiene interés en hacer amistad con los Sunitas. O los árabes aceptan el mandato Chií o los va a destruir. Para eso necesita bombas nucleares.

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Toda esta lucha islámica ocurre por desencuentros en las interpretaciones del Corán.

Los Chiís no aceptan la elección a dedo de un Califa. Los Sunis sí, y escogieron a Abu Bakr al-Baghdadi. Irán considera que el Califa debe ser un descendiente directo de Mahoma.

Obama se educó en las madrazas de Indonesia, un país musulmán moderado, con mayoría sunita (99%). O sea que Barack Hussein es un suni moderado.

Barack Hussein adora el Islam, por eso dijo que: “El Estado Islámico, no es Islámico”. Infiriendo que el Islam es una religión de paz, como la califican sus seguidores.

Para Obama, las atrocidades que comete el Estado Islámico, Hamas, al-Shabab, Boko Haram y otros grupos terroristas, no son representativas del Islam que le enseñaron.

Personalmente, conocí a un Príncipe Saudí que me dijo sonriente y extasiado que lo más hermoso que había era la Sharia. Lo decía con tal suavidad y convicción que si uno no conociese, le creería.

La coalición liderada por Estados Unidos, pretende ganar la guerra en Irak y Siria desde el aire.

Los ataques serán exitosos hasta que el EI se sienta herido, entonces dejará de rodar sus tanques por el desierto y se meterá en las ciudades.

Una vez que los Islamistas estén en el corazón de Damasco y Bagdad, los aliados deberán atacar con la infantería, a menos que sus bombardeos aéreos sean tan perfectos que puedan evitar casualidades civiles.

Eludir la muerte de civiles con ataques aéreos en áreas densamente pobladas es imposible. La última guerra entre Israel y Hamas sirvió de ejemplo. Israel tuvo que enviar a la infantería, a un costo de vidas muy elevado entre sus soldados, para reducir los daños colaterales.

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Obama deberá guardar su Nobel de la Paz en el closet y empezar a defender su país con el garrote, de lo contrario no habrá grandes logros. El Estado Islámico tiene simpatizantes en todo el globo y habrá atentados terroristas por doquier.

Un rasgo positivo de todo esto, es que se está formando, según John Kerry, una coalición fuerte, aunque desconocida. ¿Cómo va a convencer a los demás países que pongan tropas en el campo, si Estados Unidos se rehúsa a hacerlo?

El segundo aspecto positivo es, que sufriendo en carne propia el horror del terror, los que condenan a Israel aprenderán a callarse la boca.

Fuente: http://www.josebrechner.com/

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