Mi opinión sobre el debate presidencia. Por Nicolás Márquez

Macri: como siempre, tibio, coucheado, aburrido, repetitivo. Pudo pegarle a AF sin cortapisas y apenas le propinó una chicana menor. Perdió la oportunidad de ganar votos.

AF: buen orador, sólido y agresivo a la vez. Quizás en esto último se pasó un poco de la raya y mostró la hilacha del sector al que pertenece. No creo que haya perdido votos por ello. Su punto más flojo fue cuando vaciló con Venezuela.

Espert: se corrió a la derecha, le tiró guiños a los militares y atacó a la ideología de género, fue obvio que quiso sacarle votos a Gómez Centurión. Muy buen orador y muy seguro.

Gómez Centurión: dijo todo lo que yo quiero escuchar. Constantemente le habló a los sectores ProVidas, habló de la defensa de la Vida, el Orden y la Propiedad. Y fue el único que categóricamente se manifestó en contra del aborto. Otra buena: llamó asesinos a los que están en el parque de la memoria, jugada muy valiente e inédita. Lo flojo, se equivocó constantemente con los tiempos: o se excedió o le sobraron segundos. Probablemente ello obedeció a que es el candidato con menor experiencia televisiva.

Del Caño: un desastre y no por lo ideológico. Hablando de Ecuador que a nadie le importa. Divagando con un discurso trotzquista viejo, del Siglo XX, repetitivo, previsible, no ganó un voto más de los que ya tiene.

Lavagna: fue el peor. Lento, desprovisto de todo énfasis, sin carisma, intrascendente, gris, sin gracia, y sin un discurso claro. Creo que perdió votos hacia otros sectores puesto que no entusiasmó ni a los propios.

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