Macri mendiga a la China su dinero ensangrentado. Por Cosme Beccar Varela

Ayer, 4/12/16, viajó a la China comunista el ministro del interior Rogelio Frigerio con el propósito de «ratificar la *unión estratégica* que los presidentes Maurico Macri y Xi Jinping propusieron profundizar».  Así dice el encabezamiento de la noticia titulada «El gobierno apuesta a más fondos de China.  Obra Pública.  Frigerio viajó para cerrar proyectos por u$s33.000 millones», publicada en la primera página de «La Nación» de hoy, 5/12/2016.

Macri continúa así la política iniciada por los Kirchner que a principios de su primera usurpación presidencial, en el 2003, cuando Néstor K.  recibió la visita de la cúpula el gobierno chino con la cual firmó numerosos acuerdos de los que algunos se supo algo pero de otros no se supo nada. Lo cierto es que desde ese entonces, la presencia de los chinos en la argentina ha aumentado enormemente, como puede verse en las calles de Buenos Aires. A lo largo de los años, los Kirchner firmaron más acuerdos, entre ellos uno que le otorga al gobierno comunista de ese gigantesco país, una «enclave» con soberanía china, excluyente del control de la autoridad nacional, en la Provincia de Neuquén.

Según dice hoy  «La Nación», este nuevo convenio con la China comunista tiene como objetivo «por un lado, contar con fondos frescos e inmediatos que ofrece China y por otra parte, enfrentar un posible escenario adverso de Estados Unidos con un Donald Trump que se cierre a la economía latinoamericana» (pag. 8).

Por parte de la China, el objetivo es continuar con su «plan de penetración en América latina» (pag. 8, recuadro). Es decir, Macri y sus amigos (entre ellos, «La Nación») tienen en claro que estas «generosidades» del gigante comunista apuntan a «pentrar» la argentina, o sea, dominarla de una manera u otra.

Según se informa, obras por u$s3.907 millones de dólares serán realizadas por empresas chinas, sin licitación, en la provincias de Jujuy, San Juan y La Rioja, más una venta de vagones de ferrocarril y la rehabilitación de vías del FFCC San Martín. Otras obras en provincias elevan el monto de inversión en obras públicas a u$s8.407 millones. Es de suponer que los chinos exigirán el ingreso de trabajadores chinos para estas obras, como es habitual en los acuerdos de este tipo que firma con los países en los que «penetra». En un artículo publicado el 22/2/2015 en «La Nación», se decía: «A cambio de préstamos para obras que no consigue de otras fuentes, la Argentina se compromete a usar sólo tecnología china, otorga adjudicaciones directas y se expone a la llegada de obreros asiáticos.» No dice lo más importante y es que esas ventajas imprudentemente otorgadas a la China, le da también un peligroso poder político sobre el país. Eso se empezó a ver con el otorgamiento de una base de cohetes espaciales en Neuquén, bajo exclusivo control del gobierno chino.

Ahora bien, si la intención de Macri es conseguir u$s33.000 millones quiere decir que los otros u$s24.593 serán préstamos financieros, sin que se sepa cuál será la tasa de interés ni el plazo de pago. O sea, aumenta la deuda externa para mantener la confiscatoria sobrevaloración del peso, es decir, se sigue la misma política de Martinez de Hoz y de Cavallo, con la diferencia de que ahora la deuda externa no es con Bancos occidentales sino con un gobierno comunista.

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Toda la «agenda» del ministro Frigerio fue preparada por el embajador argentino Diego Guelar nombrado por Macri. Este individuo reconoció públicamente en el programa de radio «Esta lengua es mía» de FM Identidad 92.1, entrevistado por José Benegas y el periodista Ceferino Reato como invitado, que fue “guerrillero y por lo tanto un delincuente”. Además es peronista y tiene un largo prontuario como responsable de la estafa por u$s 100.000.000 sufrida en la década del 80 por los ahorristas del Banco del Oeste, del que era dirigente junto con su hermano Guido.  Alfonsín los salvó en 1988 haciendo que el Estado asumiera la deuda de los pocos ahorristas que habían recibido documentación en regla por sus inversiones. Los cien millones de dólares nunca aparecieron. Este personaje siniestro es el «secretario de relaciones internacionales» del PRO lo cual hace temer que estamos muy mal representados en China y que Macri estuvo muy mal asesorado en política internacional.

Este «penetración» consentida de la China comunista en nuestro país es una de las acciones más repudiables de Macri, en perfecta continuidad con la política kirchnerista, conducida por la secta neo-comunista CELS dirigida por Verbitzky.

Macri no puede ignorar que la China tiene «fondos frescos», pero teñidos de sangre porque son obtenidos mediante el terror de su enorme población de 1.357.000.000 de habitantes, de los cuales unos 730.000.000 son trabajadores, controlados por un partido comunista de 66.000.000 de afiliados. La supuesta «apertura» al capitalismo de ese desdichado país, es una farsa, lo mismo que la de Rusia. Los pretendidos «empresarios» no son más que jerarcas del «partido» o sus colaboradores serviles, y a cambio de una vida rumbosa con apariencias de millonarios, se someten enteramente a lo que les ordene la tiranía comunista. Por lo tanto, lo que parezca ser una «empresa privada» es en realidad, un empresa del «partido» o sea, de la tiranía comunista.

Debajo de ese «estrellato» falsificado, hay una «clase media» fomentada en la que ingresan jóvenes ambiciosos sin muchos escrúpulos, indispensables para hacer funcionar todas esas empresas de utilería.  Pero son unos pocos millones comparados con la inmensa población china que en su mayoría son míseros empleados, obreros o campesinos que reciben salarios ínfimos y están obligados a trabajar hasta 15 horas por día, como la fábrica «Foxcom» de IPod que tiene 200.000 obreros que viven en las propias fábricas en enormes barracones.  El sueldo mensual promedio de esos obreros es el equivalente en yuanes de u$s50 por mes.

Debe haber otros que ganan más porque según los datos que aparecen en Internet, el salario promedio de un obrero en China es de u$s157 y de un campesino, de u$s122 por mes. Si para ser optimistas, asumimos que el promedio de los salarios de la clase trabajadora es de u$s200 por mes, eso significa que el costo total de la mano de obra de la China, compuesta por 700.000.000 de trabajadores, sin contar los 30.000.000 que podrían ser los mencionados jóvenes de la nueva «clase media», es de 140.000.000.000 de dólares. Dado que ese país se ha convertido en una potencia industrial exportadora, gracias a la ayuda de los capitalistas occidentales, es posible que su producto bruto «vendible» sea de 280.000.000.000 de dólares, es decir que cada obrero produce u$s400 cada uno y por mes, con lo cual la famosa «plusvalía» de que hablaba Marx es de 140.000.000.000. ¡Consecuentemente, el gobierno comunista acrecienta su fortuna todos los meses en 140.000.000.000! Esa es la razón por la cual la China pudo convertirse en la mayor compradora de bonos de la deuda de los EEUU y usar miles de millones para «penetrar» en Iberoamérica, con la ayuda de traidores como Macri.

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O sea, la plata que está recibiendo y recibirá la argentina de la China es plata ensangrentada y robada a la infeliz población china, esquilmada y oprimida por la tiranía comunista. Con el agravante de que, según vimos por la noticia de «La Nación» transcripta más arriba, esto se hace para apartarse de los EEUU de Trump, o sea, para sumarse al bloque neo-comunista que está creciendo en el mundo.

Obviamente, de las acciones inicuas del gobierno argentino son culpables también los argentinos, en la medida en que no se oponen con todas sus fuerzas a sus inmorales políticos. ¿Cómo podemos esperar que Dios nos ayude si aceptamos estas atrocidades, como aceptamos también que Macri no libere a los secuestrados políticos a pesar de que prometió «acabar con el *curro* de los derechos humanos»?

El gobierno de Macri no oculta su ordinariez, su falta de decencia y de respeto por la dignidad de los cargos a los que treparon. La foto de todos sus integrantes, después del «retiro» realizado en Chapadmalal publicada en la página 12 de «La Nación» del 3/12/2016, los muestra a todos en mangas de camisa, en posiciones de muchachotes de un club de barrio, mostgrando así que de esa gente no se puede esperar nada serio y decente. Menos aún, la adhesión a los principios básicos de la civlización cristiana, entre los cuales está el de no colaborar con el comunismo. Pio XII, en un decreto de 1949 fulminó con la excomunión a todos quienes lo hicieran.

Por mi parte estoy asqueado de la falta de respeto que implica esta manera de desvestirse y esta falta de decoro del Presidente, los ministros y todos sus altos funcionarios. Nada bueno puede esperarse de esa gente.

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