Los progres piden prohibir ‘Toy Story 4’ por ser facha, racista y antifeminista. Por Malena Marasco

La mítica película de animación de Disney que tantas emociones ha hecho sentir a niños y mayores desde el año 1995 ha lanzado lo que parece ser la última parte de la saga, ‘Toy Story 4’ el pasado 21 de junio.

La inocencia de la serie de películas con una temática que personifica juguetes y cuenta sus aventuras parece haber sido diana de múltiples críticas negativas. La aparente ofensa comienza con la dura crítica de la feminista y activista Shola Mos-Shogbamimu, quien señala que la película tiene una auténtica “esencia de retroceso” según le comentó al medio Yahoo Movies UK. La activista sostiene que es una irresponsabilidad maléfica de los padres o de los adultos dejar que los niños consuman una película que considera “no tiene ningún valor moralista”.

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Quizá podríamos pensar que la mujer en cuestión, Shola Mos-Shogbamimu simplemente no tiene gusto preferencial por la película, pero llama la atención que, a esta crítica, se le sumó la de Stella Duffy, experta en cine, que redobla la apuesta diciendo que en ‘Toy Story 4’ “hay una ausencia de representación de personajes negros y actitudes discafóbicas” (discriminación a las personas con discapacidad).

La repercusión de las exageradas críticas de estas dos mujeres no tardó en hacerse viral en las redes sociales y, por supuesto, encontrar una dura respuesta de numerosos twitteros que coincidieron en que “es un análisis completamente ridículo”. Además, se encargaron de explicar que las películas “también pueden ser sólo películas” y no obligatoriamente encarnar una propaganda de las ideologías de cada uno. Tal fue el malestar creado que se apeló, desde Twitter a mantener una cierta coherencia ¡quién lo diría!

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Sin embargo, esta historia recuerda a episodios no muy lejanos. Cuentos épicos como ‘La Caperucita Roja’ o ‘La Bella Durmiente’ también fueron blanco de críticas igual de absurdas y exageradas de la dictadura progre. Tal fue así, como ya contábamos hace unas semanas en MEDITERRÁNEO DIGITAL, que en un colegio de Barcelona se había retirado el 60% de los libros de la biblioteca por contener algún tipo de estereotipo sexista y ser machistas.

Frente al discurso de que la “sociedad está cambiando y es más sensible a la cuestión de género” y la “necesidad de adaptar y reflejar esto en los cuentos infantiles” parece que hace falta rever absolutamente todos los cuentos con los que nos criamos y tan de ayuda fueron para nuestros padres haciéndonos dormir.

Sin duda los ánimos están sensibles y la dictadura progre, que también ya prohíbe palabras como “negro, inmigrante o padre”, está cada vez acechando más ámbitos públicos. Disfrutemos de respirar antes de que ¡también sea ofensivo!

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