Las candidaturas confirman el proyecto K: Scioli al gobierno, La Cámpora al poder – Por Rosendo Fraga

El cierre de las candidaturas en el oficialismo ha confirmado su proyecto de entregar el gobierno pero no dejar el poder. El arquitecto e ingeniero de este proyecto (Zannini), es el candidato a Vicepresidente del gobernador de Buenos Aires (Scioli), quien tiene un estilo y una ideología diferente al Kirchnerismo pese a su absoluta subordinación política hacia la Casa Rosada, como es evidente. Pero en las listas para legisladores nacionales el predominio de La Cámpora (la agrupación política predilecta de la Presidenta) es prácticamente total. La lista de candidatos a legisladores del Mercosur muestra un predominio casi absoluto del Kirchnerismo sobre el Peronismo (los candidatos son Taiana, Parodi, Filmus, Mariotto, etc.). Lo mismo sucede con la lista de candidatos a diputados nacionales del FPV en Ciudad de Buenos Aires, que está encabezada por el ministro de Economía (Kicillof) e integrada en los primeros lugares por uno de los dos dirigentes más importantes de La Cámpora (Larroque) y la actual Embajadora en la OEA (Garré). El dirigente más importante de dicha agrupación, De Pedro, que a su vez es Secretario General de la Presidencia, fue quien manejó el cierre de listas desde la Casa Rosada y es el primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y quien aspira a presidir la Cámara Baja. En los cinco primeros lugares hay un sólo candidato vinculado a Scioli (Álvarez Rodríguez) y se incluye al ministro de Planificación e Infraestructura (De Vido) y al titular del Anses (Bossio).  En el interior ha sucedido otro tanto. En Mendoza, aunque La Cámpora perdió las PASO frente al PJ tradicional, la primera candidata a senador nacional (Fernández Sagasti) es militante de La Cámpora. En la provincia de Buenos Aires, de las dos fórmulas que competirán para la Gobernación (Aníbal Fernández-Sabbatella y Domínguez-Espinoza), la primera es más kirchnerista y la segunda más peronista. Que Máximo Kirchner sea primer candidato a diputado nacional por Santa Cruz implica que busca la proyección y protección que da la banca, mientras que la Presidente, aunque el 1 de marzo dijo públicamente lo contrario, finalmente no ocupa ningún lugar en las listas del oficialismo, pero claramente apunta a seguir ejerciendo su liderazgo después del 10 de diciembre.

En el PRO, el cierre de listas muestra que Macri tiene todo el poder y al mismo tiempo limitaciones para las alianzas políticas. La elección de su candidata a la Vicepresidencia (Michetti) implica una fórmula exclusivamente porteña, aunque su compañera agrega la sensibilidad y la presencia de la clase media que el candidato presidencial necesitaba. Competirá en las PASO contra la fórmula presidencial de la UCR (Sanz-Llach) y la de Coalición Cívica (Carrió-Flores). La fórmula bonaerense fue lanzada el miércoles 17 también con dos porteños (Vidal-Ritondo), pero advertido el error, se cambió al segundo por un ex diputado radical bonaerense (Salvador). Las listas de legisladores no fueron fáciles. Carrió terminó presentando listas propias en Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires, expresando inicialmente disgusto. Con la UCR, el PRO logró listas únicas en aproximadamente la mitad de los distritos y en la otra van por separado. Para el primer lugar de las listas a diputados nacionales en Ciudad de Buenos Aires y en provincia de Buenos, Macri eligió dos figuras que en realidad son aliados del PRO que tienen buen conocimiento público (Bullrich y Niembro). El rechazo a acordar con sectores del Peronismo lo puso en evidencia el intendente de Malvinas Argentinas (Cariglino), quien retornó al Frente Renovador de Massa tras abandonar el PRO, argumentando la resistencia existente en este partido hacia dirigentes de la principal fuerza política del país.

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La polarización que en principio puede plantearse entre Scioli y Macri estará atenuada en las PASO por las fórmulas del Frente Renovador, la del Frente Progresista y las de la Izquierda. En la primera de estas fuerzas, la competencia en las PASO entre sus dos fórmulas (Massa-Sáenz y De la Sota-Rucci) la han revitalizado, como lo evidenció el debate que realizaron en TN. Pero la fórmula bonaerense de Massa (Solá-Arroyo), en principio no parece en condiciones de disputar la gobernación al Kirchnerismo. El asesor estadounidense de Massa difundió la semana pasada encuestas en las cuales sostiene que la intención de voto entre su candidato es casi la misma que la de Macri y registra al mismo tiempo una recuperación en la imagen de la Presidente, que otros sondeos confirman. La fórmula del Frente Progresista (Stolbizer-Olaviaga), si bien no está en condiciones de disputar el poder a las tres fuerzas anteriores, puede hacer mejor elección de la esperada -todos los sondeos la dan por debajo del 5%-, dado que tiene una imagen diferente de los tres candidatos más votados. En cuanto a la izquierda, compite en las PASO con tres fórmulas y si bien no tiene posibilidades de ganar la elección, está instalada como la quinta fuerza. Estas tres alternativas limitarán la polarización que Scioli y Macri pretenden imponer en las PASO del 9 de agosto.

El resultado de la elección en Mendoza confirma que sólo se puede vencer al oficialismo con una coalición opositora amplia. Hasta esta elección, las cuatro de gobernador realizadas mostraron triunfos del oficialismo local (Neuquén, Salta, Río Negro y Santa Fe, donde el FPV ya reconoció la victoria socialista). El triunfo de la coalición opositora en Mendoza confirmó el resultado de las PASO, donde se había impuesto por 4,6 puntos (ahora aproximadamente por 6). Pero en esta provincia ganó la oposición porque llevó una fórmula radical (Cornejo-Montero), que estuvo apoyada activamente por Sanz y Cobos, Macri, Massa, el Partido Demócrata de Mendoza (fuerza de arraigo provincial), el socialismo unificado y el movimiento Libres del Sur. La izquierda realizó una buena elección con el 10%, algo ya anticipado en la elección de medio mandato y en las PASO provinciales. En el caso de Tierra del Fuego, la candidata del FPV (Bertone) ganó por 8 puntos sobre el candidato opositor (Sciurano), un radical que tuvo el apoyo de Massa y Macri al mismo tiempo. Habrá segunda vuelta el próximo domingo y la tercera fuerza responde a la gobernadora Ríos, que finaliza su mandato y es una aliada del oficialismo nacional.

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En conclusión: el cierre de listas en el oficialismo pareciera plantear la consigna de “Scioli al gobierno, La Cámpora al poder”, como hace 42 años en el peronismo fue “Cámpora al gobierno, Perón al poder”; en el PRO, Macri ha puesto en evidencias que no tiene limitaciones a su liderazgo partidario, pero también dificultades para establecer alianzas fuera de su partido; tanto las fórmulas del Frente Renovador de Massa, como las del Frente Progresista y las que presenta la Izquierda, pondrán un límite a la polarización Scioli-Macri en las PASO; por último, la elección de gobernador en Mendoza confirma que para ganarle a quien está en el poder hace falta una coalición opositora amplia que reúna a todo el espectro opositor.

Fuente: http://www.nuevamayoria.com/

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