Dom. Ene 16th, 2022

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LAGO ESCONDIDO: OTRO ENGAÑO DE SUBVERSIVOS TRAIDORES A LA PATRIA. Por Ariel Corbat

El método típico de las organizaciones subversivas es levantar una bandera legítima, como es la causa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, y usarla como caballo de Troya para desviar el apoyo de los incautos hacia intereses ajenos y opuestos a la causa declarada. A eso se dedican.

Es el caso de la Fundación Interactiva para la Promoción de la Cultura del Agua (FIPCA) que, disfrazada de «sanmartiniana» dirige Julio César Urien, el traidor a la ARA que (poniendo en riesgo el retorno de Perón) intentó sublevar la ESMA en 1972 asesinando por la espalda al Cabo Leonardo Contreras.
Fracasada la intentona Urien fue preso. Amnistiado como otros terroristas en 1973, pasó a revistar en Montoneros la organización de traidores a la Patria y esbirros de la dictadura castrista para la cual redactó un manual de instrucción de milicias.
En 1975 Urien volvió a caer preso. Lo detuvieron en una casa de la organización terrorista que funcionaba como depósito de armas y «cárcel del pueblo» denominación dada a los pozos en que sin reconocer ningún derecho humano mantenían encerrados a secuestrados.
En 2015 el traidor Urien arrojó al mar el velero La Sanmartiniana con una inepta tripulación de La Cámpora que ante un percance abandonó la embarcación temiendo hundirse y en el apuro ni siquiera se les ocurrió arriar, guardar y custodiar el pabellón argentino.
Pero el velero que dieron por muerto no se hundió… Es más: siguió navegando a la deriva hasta dar con los kelpers que lo remolcaron a Puerto Argentino. El lapidario comentario del amigo Filippi me quedó grabado en la memoria, como una lección de respeto por el mar: «En el mar no hay lugar para ‘relatos’ ni pobres improvisados, es un espacio de HOMBRES y MUJERES CAPACES, de historia y tradiciones, que por más que intenten, no podrán cambiar«.
A más del papelón, usado por los británicos para decir que el velero describía a la Argentina: «abandonado y apenas a flote«, la nave fue recuperada por la «generosidad» de los kelpers, como un gesto de suficiencia y rechazo.
Ahora el velero será «puesto en valor» por Tandanor. Paga el Estado, obvio, pagador clásico de todos los delirios inútiles que la izquierda genera.
Montonero devenido kirchnerista, o sea: castrista, Urien también promueve desde FIPCA marchas a Lago Escondido argumentando que se trata del enclave de un súbdito británico (Joe Lewis) equiparable a la situación colonial de Malvinas. 
Esa comparación es absurdamente falsa.
La falsedad es evidente desde que Lewis, a diferencia de los secesionistas mapuches que pululan por la zona y de los que Urien nada objeta, no cuestiona la soberanía argentina y siempre ha defendido su propiedad conforme a las leyes argentinas. Puede gustar o no que haya grandes extensiones de tierra propiedad de extranjeros, pero no es esa la sustancia del asunto. El punto es otro: el reconocimiento de la existencia y soberanía de la Nación Argentina acatando el imperio de sus leyes. Quien no reconoce eso tan elemental, sea nativo o extranjero es un enemigo de la Patria.
Lewis y sus vecinos, que comparten derechos sobre el camino de Tacuifí, no alegan otras normas que la Constitución Nacional y las leyes de la República Argentina para preservar sus propiedades, a las que saben codiciadas por los que desafiando a la Nación Argentina no reconocen nuestras leyes.
Repito: Lewis y sus vecinos, que comparten derechos sobre el camino de Tacuifí, no alegan otras normas que la Constitución Nacional y las leyes de la República Argentina para preservar sus propiedades, a las que saben codiciadas por los que no reconocen nuestras leyes. 
Codiciadas por esos mismos que con un muy particular criterio de selección nada objetan al auténtico enclave chino en Neuquén. Si se trata de comunistas, todo es solidaridad internacional ¿no? Y en ese punto queda claro que cuando el traidor Julio Urien convoca a marchar a Lago Escondido en nombre de la «soberanía nacional»: está tendiendo una trampa para incautos: ¿Quién puede creer que defienda la soberanía nacional un sujeto que celebra el enclave chino en Neuquén y se babea por entregarles el país y la región?
El 17 de Diciembre de 2021 Urien y otros anunciaron la sexta marcha a Lago Escondido para la segunda semana de Febrero de 2022.
Las organizaciones que convocan, una más comunista que la otra, evidencian la misma traza antiargentina: Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA), la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma, la Corriente Federal de los Trabajadores (CFT), la Agrupación 26 de Julio, Causa Nacional, la CGT Zona Norte, la Federación Gráfica Bonaerense, La Cámpora y la Federación de Trabajadores de la Economía Social de San Isidro.
  • FIPCA la dirige el montonero Urien con el perfil antes descripto.
  • La CTA en cualquiera de sus variantes es un apéndice del Partido Comunista Cubano, por ello es que Hugo Yasky junto a otros fue a dar testimonio de su fe castrista a la Embajada de la dictadura cubana cuando murió el tirano Fidel Castro. Y cabe subrayar: sindicalistas docentes dando testimonio de su compromiso con la dictadura comunista, donde no hay educación sino adoctrinamiento totalitario.


  • En la CTA Autónoma de Río Negro revista como Secretario General Rodolfo Aguiar, otro de los convocantes a la marcha, un castrista que celebra la «Revolución Cubana» y buscando esa misma tiranía para la Argentina hace campaña por Milagro Sala y Jones Huala.
  • La Corriente Federal de Trabajadores de la CGT es uno de los tantos ejemplos de infiltración marxista al Movimiento Peronista y su columna vertebral que, desde la ortodoxia del peronismo, es el movimiento obrero. Tiene como uno de sus referentes a Héctor «Gringo» Amichetti, Secretario General de la Federación Gráfica Bonaerense. La CFT no solamente participó de la opereta K sobre el ahogado Maldonado, sino que sostiene que la tierra le corresponde a secesionistas «mapuches» y delincuentes como Milagro Sala, por cuya libertad reclama insistentemente.
  • La Agrupación 26 de Julio (nombre que refiere a la fecha de muerte de Eva Perón y al Movimiento 26 de Julio de Fidel Castro) es otra lindeza fundada por el «oficial mayor» de la organización terrorista Montoneros Juan Carlos «Cacho» Scarpati. Se da en ella el caso de un grotesco bien argentino: que aquellos a los que el propio Perón llamó estúpidos imberbes, haciendo que se fueran de la Plaza de Mayo, se permitan decir «rechazamos el Peronismo claudicante y colaboracionista que a lo largo de nuestra historia cumplió el papel de entregar o negociar las luchas del pueblo». El entrismo marxista, en su máximo desparpajo, pretende tener autoridad moral para señalar en el peronismo a «enemigos internos» (usan esa textual expresión).
  • «Causa Nacional» ya desde el nombre resulta una broma de mal gusto porque su referente principal es el «comandante» de la organización terrorista Montoneros Fernando Vaca Narvaja. La Constitución Nacional, luego de calificar en el Artículo 29 como «infames» a los traidores a la Patria, en su Artículo 119, tipifica que: «La traición contra la Nación consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro».
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La condena de infame traidor a la Patria le cabe de pleno a Fernando Vaca Narvaja porque la  organización terrorista Montoneros operaba a órdenes de la dictadura castrista que a su vez respondía a los mandatos de la URSS en el contexto de la Guerra Fría. La tiranía castrista no declaró formalmente la guerra a la Nación Argentina, pero sí de hecho al intentar exportar su «revolución» a través de distintas organizaciones terroristas principiando por el «Ejército Guerrillero del Pueblo» subliderado por Jorge Ricardo Masetti bajo el apelativo «Comandante Segundo», ya que el primero sería el criminal Ernesto Guevara.

 

El ERP y Montoneros fueron la continuación de esa agresión extranjera. En el caso de Montoneros la dependencia directa del Estado Cubano quedó groseramente en evidencia entre 1978 y 1982, cuando la comandancia militar de Montoneros, de la que formaba parte Vaca Narvaja, se estableció en un edificio de dos plantas en el Barrio Miramar de La Habana dispuesto al efecto por el servicio exterior de Inteligencia de la dictadura castrista. Claramente todas las acciones terroristas de Montoneros configuran terrorismo de Estado, porque respondían a un plan sistemático del Estado Cubano para exportar su dictadura, pero eso los jueces argentinos eligieron y eligen no verlo, por un claro motivo: los militares no mataban jueces, los montoneros sí. O sea, pocas cosas más cobardes que el Poder Judicial argentino devenido poder prevaricador. Fue desde la comodidad de esas oficinas estatales, cuya seguridad garantizaba la dictadura castrista, que la conducción militar de Montoneros ordenó su tan estúpida como criminal «contraofensiva» en la que no arriesgó el pellejo ningún jefe, solamente «perejiles», carne de cañón para los delirios de Mario Eduardo Firmenich. Fernando «El Vasco» Vaca Narvaja fue parte en esa conducción del «animémonos y vayan».
De no ser por el daño que kirchnerismo y falseamiento de la historia mediante le sigue haciendo a la Nación Argentina, la otrora temible organización Montoneros movería a risa. La fórmula tragedia más tiempo igual a humor funciona implacablemente con cualquier actor social, y los montoneros no son la excepción; ni como organización, ni puesta la lupa en las historias personales de cada uno. Desde la confusión ideológica, “una mezcla de Clausewitz y Mao Tse Tung mal digerida” en palabras de Horacio Verbitsky, hasta aquello de ser la primera organización guerrillera que perdió las tropas y las armas antes que el dinero, según criticaba el Loco Galimba, pasando por pastillas de cianuro como la que engulló Paco Urondo (otro marmota que mandaron al muere), el desastre idiota de lo que llamaron la “contraofensiva” (¡la contraofensiva!), la moralina guevarista, el sketch de los patéticos “cinco minutos de vestuario”, las condenas a muerte a montoneros desertores y el iluminismo mesiánico de sus jefes, toda la historia montonera es un patético absurdo de vieja comedia italiana.
Siendo que la Constitución Nacional lo describe en su conducta como un infame traidor a la Patria que tomó las armas contra la Nación Argentina, se entiende que Fernando Vaca Narvaja pretenda «una futura reforma de la Constitución, algo necesario para el futuro gobierno nacional y popular, frente patriótico ciudadano con Cristina (Kirchner) en la conducción». ¿Puede alguien creer que este o cualquier otro esbirro de la dictadura castrista pueda tener algún interés la defensa de la soberanía argentina? No.  No hay manera.
Tan evidente es la pretensión montonera de hacer de la Argentina otro dominio cubano, ahora bajo el amparo chino a falta de Unión Soviética, que el hijo de Fernando Vaca Narvaja, Sabino, criado en Cuba como un «pionerito» (niños adoctrinados en la fe comunista para ser «revolucionarios» durante toda su vida), a pesar de ser formalmente el embajador argentino en China se lo refiere como el embajador de Cuba en China. Pero más grave aún que la anécdota es el contexto de completo alineamiento de la política exterior kirchnerista con los intereses de La Habana.

 

 

  • La CGT Zona Norte es esa banda de patoteros que conduce Ricardo «El Gordo Guarda» Lovaglio y fue a provocar a los manifestantes del 27-F en la puerta de la Quinta de Olivos. Provocaron, sí, a resguardo de la policía y sabiendo que los manifestantes preferían ignorarlos. Persistieron en insultar y demostrando su frustración quisieron iniciar una  pelea golpeando a un desprevenido anciano. Ante la reacción por lo intolerable de sus provocaciones tuvieron que retirarse escondidos en el camión en que llegaron y en medio de un cerco policial. Me consta porque estuve ahí, incluso departí amablemente con alguno de ellos tratando de explicarle las razones por las que debían irse. Es curioso el caso de Lavoglio, según me confiaba alguien vinculado a la actividad gremial en Vicente López: «Lavoglio no es ningún infiltrado, no le da el intelecto para serlo, nada más es un arribista muy voluntarioso que está en el Frente de Todos creyendo, o queriendo creer, que eso es peronismo. Y como siempre anda buscando su migaja fue a Olivos para hacer méritos con el gobierno».
  • La Cámpora no amerita mayores comentarios. El abandono en el mar del velero «La Sanmartiniana» da cuenta de su enorme ineptitud en todos los órdenes. Que reivindiquen a Héctor Cámpora deja dos cosas a la vista: no conocen la historia argentina y son funcionales plenos al relato kirchnerista, ese falseamiento histórico que parte de la mentira de los 30.000 desaparecidos y la idealización de los terroristas castristas. Basta analizar el desempeño de cualquier integrante de La Cámpora en la función pública, para tener en claro que el velero debió sentirse aliviado de lastre y liberado de parásitos antes que abandonado…
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  • La Federación de Trabajadores de la Economía Social (FETRAES), es una de las organizaciones que se identifican con el Frente Milagro Sala por el Trabajo y la Dignidad, al que adhiere el amigo de la Embajada de Irán en Argentina Fernando Esteche.
Lo hasta aquí expuesto deja en evidencia que pese a enarbolarse la bandera de la soberanía, detrás de la marcha a Lago Escondido está el elenco estable de la antipatria. No es casualidad la raíz montonera de quienes organizan, ni es casualidad que respondan al interés cubano/chino/comunista.
El caso Lewis no es más que un caso judicial, una disputa en torno a los derechos de un particular. No es ninguna cuestión de soberanía, como sí lo son:
1.- Las usurpaciones del terrorismo etnonacionalista mapuche y su aspiración de secesión.
2.- La existencia de una base militar china en Neuquén.
3.- La pretensión de Milagro Sala y la Tupac Amarú de crear un Estado paralelo en Jujuy.
4.- La permanencia del régimen kirchnerista con su gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista que responde a los lineamientos que le baja la dictadura cubana.
Desde luego tenemos un claro conflicto por las Islas del Atlántico Sur con los británicos, también una cuestión reciente de litigio con Chile (ver nota) y una legítima aspiración a la soberanía efectiva de un sector antártico.
Pero a ninguno de esos conflictos reales de soberanía dedican su tiempo las organizaciones subversivas ni sus dirigentes. Su interés es la conflictividad interna, socavar la vigencia de la Constitución Nacional, hostigar a los vecinos que pretenden vivir al amparo de las leyes de la Nación, cuestionar sus propiedades anteponiendo las creencias de los araucanos a las normas del Derecho Argentino. Usan la buena fe de los ignorantes y el idealismo incauto de los jóvenes para que en una próxima reforma constitucional desaparezca la Nación Argentina en la licuadora comunista de otro Estado Plurinacional.
El jueves 30 de Diciembre de 2021, como respuesta del terrorismo mapuche a la orden judicial de desalojar la usurpación de Cuesta del Ternero fue vandalizado el Centro de Informes de El Bolsón. A más de reiterar un mismo accionar violento, que haría larga la enumeración de hechos, los agresores dejaron la clara amenaza de impedir violentamente toda actividad turística si los pobladores no se someten a sus pretensiones sobre Cuesta del Ternero y otras propiedades.
Lo interesante del caso es que siempre hablamos de un mismo elenco estable se subversivos, porque los atacantes fueron identificados como integrantes de agrupaciones mapuches, militantes de partidos de izquierda y agrupaciones sociales.
Ese elenco estable, que odia a Julio Argentino Roca por haber asegurado la soberanía de la Nación Argentina sobre la Patagonia, no se identifica con la nacionalidad argentina y son los mismos que marchan a Lago Escondido.
Nadie se deje engañar entonces por los que hablan de soberanía pero buscan todo lo contrario de aquella dignidad nacional que sostuvieron, a sangre y fuego, los combatientes de Malvinas.
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