La visita del presidente chino como oportunidad – Por Rosendo Fraga

La diplomacia presidencial sigue jugando un rol relevante en las relaciones internacionales. El gran avance de la tecnología no ha sustituido a los líderes políticos en este campo, sino que los ha potenciado: a pesar del desarrollo del teléfono y las teleconferencias, los presidentes están viajando más y no menos.

Las Cumbres en las cuales se reúnen -como la que tendrá lugar el 15 de julio en Brasil con los presidentes del grupo BRICS- generan otras cumbres -como la reunión que aquellos tendrán con los presidentes de UNASUR- y a su vez estas generan giras regionales. En el caso del Presidente chino, la participación en esta Cumbre genera vistas bilaterales no sólo a Brasil, sino también a Argentina y otros países de la región.

Al promediar la segunda década del siglo XXI, China ha pasado a ser un gran mercado para los productos de América Latina y ésta un campo para el comercio y la inversión de la potencia asiática.

Ello no es general en toda la región. En los dos tercios de América Latina que están al sur del Canal de Panamá, es decir América del Sur -donde la influencia de los EEUU es decreciente-, la relación con China claramente deja muchas más ventajas que desventajas. La pasada ha sido la década de mayor crecimiento en la historia de esta subregión y el fuerte incremento de la relación económica con China ha sido la causa principal de ello.

Pero en el tercio de América Latina que está al norte del Canal de Panamá, donde la presencia e influencia de los EEUU es creciente, el protagonismo económico de China es percibido como un riesgo.

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Mientras en América del Sur el gran país del Asia es destino de importaciones y fuente de inversiones, en América Central y México se teme la competencia de los productos manufacturados chinos en el mercado de los EEUU. Pero también es cierto que en esta parte de América Latina el incremento del los salarios chinos, en lo que va de esta década, ha permitido recuperar cierta competitividad, como es el caso de México.

Por esta razón, China tiene más posibilidad de avanzar en una relación con la región en un ámbito como es UNASUR, integrada por 12 países que reúnen dos tercios del PBI, la población y el territorio de América Latina y el Caribe, que con la CELAC, integrada por 33.

Para los países de América del Sur -como pueden ser Brasil y Argentina- el mayor desafío que presenta China es evitar la “primerización” de las exportaciones. Es decir, que los países vuelvan a ser como hace más de un siglo atrás, dependientes en forma casi exclusiva de las exportaciones primarias.

El mercado chino es inmenso y diverso y entonces la cuestión es realzar las reformas e inversiones necesarias para poder satisfacer dicha demanda, avanzando en la exportación de productos elaborados aunque ello sea a partir de las materias primas.

La visita de un Presidente a otro país suele potenciar la relación bilateral. Se revisa el grado de cumplimiento de los acuerdos firmados entre los dos países, se refuerza la percepción sobre las amenazas y las oportunidades comunes, y se reelabora una agenda de trabajo que llevará a nuevos acuerdos bilaterales.

Muchas veces esta revisión del pasado y el futuro permite mirar al largo plazo y esto debe hacerse en esta primera visita del actual Presidente de China a la Argentina.

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El punto de partida es que Argentina es un país muy rico en tres recursos básicos: alimentos, energía y agua. Pero ello no debe hacer olvidar el potencial de cooperación en temas como la ciencia y la tecnología.

Al mismo tiempo, una revisión de cómo han votado los dos países en los últimos conflictos internacionales quizás muestra que se han registrado más coincidencias que divergencias. Es decir que la visión frente a los problemas mundiales es más coincidente que divergente.

China es una potencia global y Argentina es un país mediano de América Latina. La diferencia de dimensiones y de ubicación geográfica es una realidad insoslayable. Pero es mucho lo que tiene para avanzar la relación bilateral entre los dos países.

Fuente: http://www.nuevamayoria.com/

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