La maligna Liverpool. Por Miguel Di Lorenzo

Se había dicho que el siglo veinte había demostrado todo lo peor y mas deleznabe del ser humano.

Sin embargo la justicia y la medicina inglesas dieron un paso adelante y fueron por más.

Es difícil encontrar las palabras siquiera  aproximadas para describir esta perversión inaudita.

Han condenado a muerte y ejecutado  a un  niño de casi dos años.

Cometió el delito imperdonable de nacer con una enfermedad poco conocida o con diagnóstico dudoso, tan escasa y confusa ha sido la información que nos ha llegado. En cualquier caso ese hospital de niños de Liverpool decidió que no  solo no asistiría al pequeño, sino que Alfie debía morir. La justicia british acudió en auxilio, no del niño sino  del hospital, y avanzó autorizando y programando dia y hora de la ejecución.

Por si alguna cosa faltase, por si no hubiésemos visto lo más repugnante en materia de abominación, prohibieron que Alfie fuese trasladado a hospitales de otro país que le ofrecían acogida y tratamiento.

La medicina inglesa -vale la pena acordarse – ya había demostrado de lo que era capaz en materia de iniquidad. Tal  el caso de aquella mujer que decidió ser varón y empezó  tratamiento hormonal en busca de su delirante masculinidad. Sin embargo, a mitad de camino se arrepintió y antes quiso tener un hijo. Pero …con esta condición (porque los perversos ahora  ponen condiciones )  ella sería no madre, sino  padre embarazado…

El colegio médico  tropezó con  cierta dificultad para decir si a semejante desatino, pero por ahí, uno recordó a Huxley y su Nuevo Mundo Feliz y dio con la formula:  lo que molesta, lo tendencioso, lo absoleto, lo discriminatorio es la palabra madre…

LEÉ TAMBIÉN:  Un nuevo escándalo del Papa. Por Cosme Becccar Varela

En adelante hablaremos de “ser humano embarazado”.

Claro que una vez avanzados en el camino de la desolación y el derrumbe moral  queda  la puerta abierta hacia el exterminio.

No hay en esto originalidad alguna, desde Herodes, seguramente desde antes,  sabemos de las matanzas de niños, en México mas de 20 mil sacrificados al dios Sol, en Perú hace pocos días se encontró la mayor tumba colectiva de niños de  los tiempos.

Tal vez en lo poco que coincida con Adorno sea en su definición del progreso: “es el camino que va de la honda a la superbomba”.

Que aplicada a la salud del siglo XXI sería algo así como lo que va de la cicuta a los venenos radiactivos.

Claro que los bárbaros mataban de una, no es el caso de los Liverpool que – muy civilizadamente – claro está,  apelaron a refinadas formas del espanto.

Cuando guiados por la orden del juez le quitaron el soporte ventilatorio encontraron que respiraba espontaneamente. Pasado un tiempo y como no lograban su objetivo (matar al niño)  decidieron  suprimir hidratación y alimentación.

Cerca de 90 horas después a pesar del fatigoso empeño  en contrario,  Alfie seguía con vida. Pero ya en los médicos habitaba un odio ardiente, los desafiaba un niño que seguía vivo a pesar de ellos.

Entonces apareció una enfermera que aplicó cuatro inyecciones. De dos sabemos el contenido:  un hipnótico potente – midazolan-  y la otra un anestésico –fentanilo- Ambas –entre otras- son las drogas habitualmente utilizados en las ejecuciones en EEUU.

Lo cierto es que al rato Alfie estaba muerto.

LEÉ TAMBIÉN:  El Congreso de nuevo en el centro de la escena. Por Rosendo Fraga

Los de Liverpool ingresan así,  al círculo oscuramente demoníaco de los que practican la eutanasia infantil y lo hacen, además  contra la manifiesta voluntad de sus padres.

Dice la historia que Inglaterra declaró la guerra a Alemania porque los nazis cometían semejantes iniquidades en los campos de exterminio. Al cabo de 80 años,  crímenes análogos se consuman  a la vista de todos, muy legalmente, sin temor, sin horror, sin asco,  en un hospital público de niños en Liverpool.

Dicen tambièn que los aliados ganaron esa guerra. Nos  preguntamos  ¿para qué?  Hay quienes sospechan que para adueñarse y  perfeccionar el odio.

Stevenson sostenìa que esta tierra está santificada por los héroes de la derrota. Alfie que entre tantas cosas debió ser bautizado a escondidas, Alfie el pequeño derrotado, santifique a la maligna Liverpool.

Más en Opinión y Actualidad
Orwell y el socialismo democrático . Por José Vicente Pascual

El próximo 25 de junio se cumplirán 110 años desde el nacimiento de George Orwell, efeméride que...

Cerrar