La inseguridad genera más costo político que el paro – Por Rosendo Fraga

El paro general ha sido una derrota del oficialismo en el ámbito sindical, aunque sin demasiado  costo político. Durante el primer mandato de Cristina Kirchner no hubo ningún paro general y en el segundo en cambio dos, y ambos fueron en el último año y medio. Ello responde a dos causas: una política, que es la ruptura entre Cristina y Hugo Moyano, y a una socio-económica, que es la caída de poder adquisitivo del salario que está teniendo lugar, al combinarse la devaluación con la aceleración de la inflación.

Los grandes gremios que están alineados con el oficialismo, como metalúrgicos, construcción y mecánicos en la industria, comercio y bancarios en los servicios, y docentes y upcn en el sector público, no apoyaron el paro, pese a lo cual tuvo alto acatamiento.

Cabe señalar que los dos gremios de transporte más importantes que están con el oficialismo (conductores de locomotoras y de ómnibus y colectivos), se sumaron al paro y ello contribuye a entender la efectividad de la medida de fuerza. Esto muestra la debilidad del gobierno en el campo sindical, que tiene el apoyo de la mayoría de los dirigentes de gremios grandes pero ello no ha resultado eficaz para impedir o limitar el paro.

El sindicalismo opositor ha salido fortalecido gremialmente, sin que ello implique que se haya  beneficiado políticamente. La izquierda sindical, convergió con el paro sumando los cortes de rutas y vías públicas, que hicieron cesar la actividad en los centros urbanos, donde normalmente la clase media trabaja en este tipo de casos. Pero el gobierno no ha sufrido un costo político importante en términos de imagen, aunque sí ha tenido un límite en términos de poder.

Pero el problema de la inseguridad sí tiene costo político, al mantener el oficialismo una postura de tipo “garantista” que condena la justicia por mano propia sin dar solución para las victimas de los delitos.

La reacción violenta de la gente común frente a la delincuencia se continúa desarrollando en forma espontánea, sin que ésta se diferencie por lugar o nivel socio-económico. Son muchos los casos que están sucediendo que no llegan a los medios. Diez años atrás, la sociedad se movilizaba contra la inseguridad, con un detonante claro que era el secuestro y muerte de Axel Blumberg, un convocante que era su padre, una forma de protesta pacífica y organizada que eran las movilizaciones, y una propuesta que fue la modificación del Código Penal que el Congreso se vio obligado a realizar.

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En cambio ahora no hay detonante claro ni figura convocante, no hay una protesta organizada sino múltiples hechos de violencia espontánea y no hay una propuesta que se eleve al plano institucional. La evolución del fenómeno es imprevisible. Las medidas anunciadas por el gobernador Daniel Scioli para la provincia de Buenos Aires han incrementado su imagen en varios puntos en los sondeos que él maneja. Esto ha hecho que el Kirchnerismo atenúe las críticas que le dirigieron durante la semana pasada, pero sin abandonar su postura “garantista”.

La comunicación de la Presidenta y el conflicto con los medios han vuelto al centro de la escena política. Ella está intensificando el uso de la cadena de radiodifusión. Lo ha hecho 9 veces en lo que va del año y 3, entre el 31 de marzo y el 9 de abril, en sólo 10 días. En 2011, el año de su campaña para la reelección, hizo el uso record de 25 veces en el año. Haber introducido en la última cadena números de hip-hop y stand-up, al igual que un poema leído por el actor Pepe Soriano, evidencia una indudable distorsión desde el punto de vista institucional y cierto alejamiento de la realidad, dado que el mismo día se extendían las inundaciones por gran parte del país.

El conflicto con el Grupo Clarín vuelve a tensar la relación con el gobierno, ante la posibilidad de que utilice donaciones para mantener el control de algunas de las seis unidades en que ha propuesto dividirse. Pero el retorno de Jorge Lanata y Marcelo Tinelli a Canal 13 es el tema que preocupa más al gobierno en el corto plazo. En la visión del oficialismo, la derrota de 2009 fue consecuencia de las imitaciones del segundo y la de 2013 de las denuncias del primero. (Lanata en su primer programa tuvo un pico de 21 puntos de rating contra 4,4 del máximo de Cristina en la cadena oficial).

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En el plano ideológico, la acusación de la fiscalía al periodista y directivo del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca Vicente Massot, de “complicidad ideológica” con el último gobierno militar, por editoriales y artículos del diario -el 7 de abril en el Congreso el oficialismo presentó un proyecto de ley para investigar las complicidades económicas en ese período-, de prosperar, dan al oficialismo un instrumento arbitrario para avanzar con acusaciones similares contra diversos medios y periodistas.

Las denuncias de corrupción que están avanzando dentro y fuera del país, se agravan en las últimas semanas. El procesamiento del ex secretario de Transporte Hugo Jaime y varios de sus familiares por enriquecimiento ilícito, es la primero de este tipo que recae sobre el Kirchnerismo en casi once años de gobierno. El fiscal ha denunciado que sufrió presiones políticas en la causa.

El pedido de uno de los fondos buitres ante la justicia del estado estadounidense de Nevada, para que se entreguen los datos sobre bienes y valores del empresario argentino Lázaro Báez, por tratarse de “bienes sustraídos al estado argentino”, se da en un ámbito fuera de la posible influencia del gobierno argentino. El mismo actor pide conocer los fondos de Báez que han sido inmovilizados por la justicia suiza, por la misma causa, bajo la argumentación de que podrían ser embargados para pagar las deudas reclamadas.

Esto se da después que a comienzos de abril, 23 de los 50 estados de los EE.UU. se presentaron ante la Suprema Corte pidiendo que no falle a favor de Argentina en la causa que llevan adelante los “fondos buitres”. El lunes 21, dicho tribunal debe decidir si toma o no esta causa y si no lo hace será un dato negativo para la Argentina, en momentos que da señales de tratar de retornar al mercado internacional.

Fuente: http://www.nuevamayoria.com

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