Sáb. May 30th, 2020

Prensa Republicana

Con las ideas derechas

La Fe en tiempos de pandemia. Por María Lilia Genta

EL DIABLO.- Si eres el Hijo de Dios, échate aquí abajo porque escrito está: que mandó a sus ángeles cerca de ti y te tomarán en sus manos para que no tropiece tu pié con alguna piedra.

JESÚS.- También está escrito: no tentarás al Señor tu Dios (Mateo 4, 6-8).

En estas épocas de pandemia existe la tentación de tentar a Dios, confundir la Fe e interpretar “signos” al son de nuestros temores. Todos tememos a la muerte.

Las aguas de Lourdes no hacen ningún milagro; los milagros sólo los hace Dios cuando en su infinita Sabiduría considera que es bueno hacerlo.

El sol sobre la Plaza de San Pedro que impacta como una gran Hostia (en noches de luna llena y sobre todo cuando un aro nuboso la rodea anunciando lluvia, la luna va surgiendo sobre el mar en un espectáculo bellísimo que nos hace acordar de Dios y agradecerle la creación: quizás se parezca a una Hostia en una Custodia de plata), las piletas de Lourdes… Seguramente aparecerán otros signos y otras polémicas.

La milagrería, en mi modesto saber, perturba la Fe verdadera. Nada más y nada menos, lo que hay que creer está todo contenido en el Credo. Lo que no está en el Credo, lo tomas o lo dejas.

Tenemos la liturgia de la Misa para contemplar el Gran Misterio y el Inefable Milagro de la Fe cuando el pan se convierte en el Cuerpo y el vino en la Sangre de Cristo. ¡Cuántas veces -por lo menos a mí me pasa- asistimos a este Misterio distraídamente!

La realidad de este Misterio, su contemplación, creo que es más serio que “colgarnos” del sol convertido en Hostia o sumergirnos en aguas milagrosas.

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Entiendo y respeto la piedad popular y la Fe sencilla. Pero me producen cierto rechazo algunos “doctos” que propagan el “pietismo milagrero”.

Quizás esto parezca demasiado racionalista; es que llegué a Dios de la mano de un filósofo que me mostró cómo se vive la Fe y como se muere por ella sin alardes, sin pietismos ni milagrerías.

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