Entrevista exclusiva a Domingo F. Cavallo

Entrevista efectuada por el staff de Centro de Estudios LIBRE.

Miembros del Centro de Estudios Libertad y Responsabilidad, le realizaron una entrevista al ex ministro Domingo F. Cavallo, profundizando en temas de actualidad económica del país, como así también acontecimientos y medidas tomadas durante su paso por la cartera de Economía, en las presidencias de Carlos S. Menem y Fernando De la Rua.

LibRe:  –  Sobre las implicancias de la Ley de Convertibilidad ¿Qué considera ud. que hubiese sido oportuno modificar al respecto?

D.C.:      – En el año 1997, luego de la crisis asiática y habiendo la Argentina sorteado la crisis “Tequila”, entró una gran cantidad de capitales a la Argentina, por lo que hubiera sido oportuno dejar “flotar” el tipo de cambio, lo que en absoluto hubiera implicado una “devaluación” sino por el contrario una “apreciación” del Peso Argentino, ya que era compensada por el ingreso de capitales. Lo conveniente hubiera sido instaurar un régimen de convertibilidad flotante, lo que hubiera permitido la libre elección de la moneda por la gente, que podría haber optado entre pesos o dólares, como por ejemplo el sistema que tiene Perú. En mi opinión, es el mejor régimen para una economía como la nuestra, ya que obliga al banco central a manejar el Peso de tal forma que la gente pueda elegir al dólar como alternativa. Si bien en una caída de los términos de intercambio puede significar una devaluación del Peso frente al Dólar, en los períodos de bonanza económica, con términos de intercambio favorables, el peso puede ser más valioso que el Dólar. Existe una flexibilidad, pero lo importante es que en el mediano y largo plazo hay una estabilidad monetaria y cambiaria.

 

LibRe: – ¿Sería una flotación administrada?

D.C.:    – No, en realidad en un régimen de libre elección de la moneda, con un banco central que maneja la moneda local con una regla de “metas de inflación”, en el mercado cambiario el gobierno prácticamente no interviene, aunque le permite la administración del mercado crediticio en dólares, ya que puede poner encajes diferenciales para créditos según sean en pesos o dólares.
Lo importante de ese momento, era la disciplina fiscal. Cuando yo dejé el Ministerio de Economía, y Duhalde y Menem entraron en competencia por la candidatura presidencial de 1999; se desajustó el sistema fiscal de la Argentina. Duhalde gastaba mucho más de lo que recaudaba, endeudando a la provincia (de Buenos Aires) por medio del banco provincial, lo que le daba una ventaja frente a los otros gobernadores en el corto plazo; Menem para conseguir el apoyo de los gobernadores los ayudaba a endeudarse con cualquier tipo de entidad crediticia, ofreciendo como garantía fondos de la coparticipación federal, cosa que mientras yo fui ministro habíamos prohibido. Fue un gran error que cometió Menem, junto con Roque Fernandez como Ministro de Economía y Pedro Pou como presidente del BCRA, de dejar que las provincias utilizaran crédito de la nación para endeudarse en el sistema bancario. Las provincias se endeudaron a largo plazo y con tasa flotante, ajustable semestralmente. Ocurrió lo mismo que en Estados Unidos con los préstamos hipotecarios a tasa ajustable, a medida que la tasa subía, las provincias debían pagar intereses altísimos. Si antes debían adquirir créditos para financiar un déficit primario, ahora además debían pagar intereses que aumentaban significativamente, llegó el 2001 donde las provincias estaban en imposibilidad de atender sus obligaciones. Muchos bancos habían prestado dinero a las provincias, eso también llevó la desconfianza hacia los bancos. De haber seguido como Ministro de Economía no hubiera permitido el endeudamiento de las provincias, presionando a los gobiernadores para mantener equilibradas sus cuentas y hubiera dejado flotar la moneda en el momento en que no hubiera habido devaluación sino apreciación del Peso argentino. De esa forma hubiéramos sobrellevado mejor los shocks externos que vinieron después, por ejemplo la crisis rusa, que a diferencia de la crisis asiática que atrajo capitales a las economías emergentes, por el contrario la crisis rusa hizo que los capitales salieran de las economías emergentes, incluso la Argentina; subiendo así las tasas de interés y poniendo en crisis a Brasil que se ve obligado a devaluar el Real. En ese caso se hubiera devaluado el peso argentino, pero al haber existido un cambio flotante, la devaluación no hubiese sido tan fuerte y traumática. Por otro lado, de haberse dejado flotar el tipo de cambio antes de la crisis rusa, se hubiera apreciado el Peso frente al Dólar; en ese período la economía hubiera tenido más depósitos y préstamos en pesos que en dólares, con lo cual los efectos de la devaluación del Real durante la crisis de Brasil, no hubiesen sido tan dramáticos para el funcionamiento financiero de la Argentina. Al devaluar Brasil y no poder ajustar el valor del Peso, hubo una avalancha de importaciones desde Brasil hacia la Argentina, con una mayor competitividad en los mercados donde competía con la Argentina.
Aún en estas circunstancias, la Argentina estaba muy bien posicionada en términos de productividad, al punto tal que las exportaciones argentinas nunca dejaron de crecer, y si uno mira las exportaciones en volumen (no en precio), han crecido mucho más durante los 90s que en la última década. El precio de los productos de exportación entre 1999 y 2001 era muy bajo, entonces el valor de las exportaciones se resentía, aunque luego se revirtiera con posterioridad. De ninguna manera la crisis financiera del 2001 se hubiera producido, con la salida traumática de la convertivilidad en el 2002, de haber sido más prudentes fiscalmente y haber introducido más flexibilidad al sistema monetario. La pesificación, en mi opinión, fue la peor de las medidas que podrían haber imaginado y aplicado.

 

LibRe: – Se dan dos gobiernos muy dispares, entre el período de Menem con Cavallo y el período de Menem post Cavallo, donde la diferencia se acentúa, donde el segundo período fue más cortoplacista, donde importaba la victoria.

D.C:     – Si Menem hubiera ocupado su período presidencial, en transformar la Argentina, habiéndola estabilizado, ocupándose de temas en los que se debía profundizar como educación, seguridad, salud; hubiera pasado a la historia como un gran presidente. Lamentablemente su ambición de obtener un tercer mandato consecutivo, no habilitado constitucionalmente, hizo que admitiera cosas que no debería haber admitido. En política internacional siguió trabajando bien, ya que Di Tella se mantuvo hasta el final y lo asesoró muy bien.
El tema donde falló, aparte del financiamiento de las provincias, fue la seguridad interna. Al no apoyar el embate que yo había hecho contra la mafia de Yabrán, creó una imagen de que aceptaba cosas que en el futuro contribuirían a la inseguridad y que ya en la época de Kirchner se acentuó. El no tener la mente puesta en luchar activamente contra las organizaciones criminales y mafiosas, debilita los anticuerpos que la sociedad tiene, dando lugar a que estos fenómenos que son sumanente peligrosos para la estabilidad no sólo política y económica sino también social de un país, se expandan.

 

LibRe: – Si bien veníamos de un Estado que tenía empresas públicas con una elevada planta de empleados, que luego de su privatización para lograr su eficiencia generó despidos. ¿Qué cree que falló en materia de ocupación laboral durante los ’90?

D.C.:   – Bajó mucho el costo del capital entonces las empresas, frente a la legislación laboral de Argentina que impone costos laborales altos, tendieron al uso de tecnologías que economizaban mano de obra más que crear empleo. Eso pasa en casi todos los países que se modernizan, que facilitan el proceso de inversión e ingreso de capitales, pero en la medida en que el régimen laboral e impositivo no es tan gravoso para el empleo formal -a nivel de las PyMEs- aparecen actividades intensivas en mano de obra que van creciendo hasta llegar a grandes empresas, que son las que ocupan en último lugar mayor cantidad de gente. Nosotros nos demoramos bastante, por oposición de los sindicatos, a crear un régimen simplificado en materia laboral e impositiva para la pequeña y mediana empresa. Nos demoramos en bajar los aportes patronales, que son un gravamen que encarece el costo laboral sin llegar al bolsillo del trabajador, finalmente lo hicimos. Lo habíamos hecho en el año 1993 pero la crisis del “Tequila” y la presión del FMI para aumentar la recaudación, nos obligó a dar marcha atrás con la reducción de aportes patronales. Afortunadamente, convencimos al fondo de que era una mala decisión dar marcha atrás con eso, porque justo se produjo el pico de desocupación, en mayo de 1995, entonces allí el fondo nos dio la razón.

 

LibRe: – En los primeros años hubo contracción el desempleo…

D.C:      – En los primeros años hubo reducción del desempleo, porque el nivel de actividad económica creció mucho, pero el empleo no creció al ritmo del producto. Veníamos de una década donde la productividad del trabajo había caído 25%, desde 1980 a 1990 el producto había caído 15% y el empleo había subido 10%, por lo tanto la productividad por trabajador había bajado 25%. Cuando existe un proceso de estabilización y recuperación económica, lo primero que se recupera es la productividad. Recién después de que la economía había crecido más del 25% empezó a aumentar el empleo. Mucha gente que estaba empleada en actividades de baja productividad, empezó a aumentar su productividad, por lo que aumentaba la producción pero no necesariamente aumentaba el empleo. Es decir que el empleo creció, pero a menor ritmo que la productividad. Después, en el año 1995, la crisis “Tequila” golpeó fuerte, cayó la demanda, las empresas enfrentaron un encarecimiento del crédito; muchas empresas despidieron empleados para aliviar los costos y mantener altos los niveles de productividad. Eso aumentó la desocupación. Lo que habría que haber acentuado en esa etapa sería haber bajado los aportes patronales, reduciendo costos laborales; haber simplificado el régimen laboral, por lo menos para las pequeñas y medianas empresas, para facilitar la creación de nuevas empresas mientras sean relativamente pequeñas, y luego cuando son muy grandes, pueden tener una organización para administrar un régimen laboral más gravoso. Fue un sistema que usaron mucho los italianos, ahora también lo están utilizando en China.

 

LibRe: – Es más, esas medidas se tomaron después del 2001.

D.C:      – En realidad las medidas de simplificación y reducción de los costos laborales se tomaron después de 1995 cuando entró Armando Caro Figueroa de ministro de trabajo, que trajo la experiencia de España, había sido asesor de Felipe Gonalez en España, él puso en marcha una serie de reformas, yo lo apoye mucho y sacamos una ley de aliento a la pequeña y mediana empresa, pero no fue lo suficientemente poderosa como para revertir el problema, de todas maneras permitió que la desocupación que había llegado a 18,4% en mayo del ’95 bajara a menos del 12% hacia el año ’98 ó ’99.

 

LibRe: – Y es más, en el 2002 el principal incentivo para reducir el desempleo fue justamente reducir a la mitad todos los aportes patronales.

D.C:     – Fue en el 2001, en el 2002 primero hubo un aumento de la desocupación con la devaluación, pero la devaluación y la inflación que vino, con los salarios que no se ajustaron, significo una gran reducción del salario real, osea que ya el costo del trabajo en términos del precio de venta de los productos bajo muchísimo. Ahí por ejemplo aparecieron los call center; claro, los salarios en dólares eran bajísimos, que incluso se exportaban los servicios de comunicación, ahora obviamente que cuando la economía se normalizara los salarios iban a tener que subir, y subieron entonces esas empresas, que se basaban en salarios muy baratos, dejaron de ser competitivas, ahora que suerte tuvo el gobierno de Kirchner? que los términos de intercambio los favorecieron tanto, que pudieron sostener un crecimiento y alentar mucho consumo, etc., como para tener crecimiento de la economía y del empleo, pero lo que más creció fue el empleo público. Nosotros habíamos bajado el empleo público entre nación y provincia de 2.700.000 trabajadores a 2.000.000, osea que habíamos reducido el empleo público en 700.000, esto desde el 2002 en adelante lo han aumentado de 2.000.000 a 3.500.000 ó 3.400.000.

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LibRe: – Hay provincias como Santiago Del Estero tienen 80% de empleo público.

D.C.:    – Claro, imaginate! La productividad del trabajo en estos últimos años ha disminuido porque mucho del empleo que se ha creado es un empleo improductivo, y decir que los precios de los productos de exportación fueron tan favorables y tan altos que así y todo se pudo sostener hasta ahora un nivel de remuneraciones relativamente elevado y también una expansión del consumo, pero comiéndose los ahorros que se habían acumulado porque, claro, la gente no está inducida a ahorrar ya que la inflación va degradando los ahorros, la tasa de interés no le compensa, el sector público no ahorra, sino que desahorra porque tiene un déficit grande, utilizaron todos los ahorros acumulados que había, las AFJP, los fondos de pensiones, el capital que se había invertido en los ’90 en el sector energético y bueno, ahora estamos en un momento donde no hay ya ahorros acumulados, muchos sectores de la economía están descapitalizados porque no ha habido inversiones eficientes como el sector energía y transporte, y por lo tanto muchos cuellos de botella, y además una inflación del 25% anual que se proyecta al 30% o al 40% y una gran fuga de capitales porque además el gobierno, al no dejar que funcione un mercado cambiario libre aunque sea marginal -porque el mercado marginal lo considera ilegal-, tampoco tiene un vehículo para alentar la entrada de capitales cuando el precio del dólar está muy alto, además ésto que llaman “administración del comercio” que es que el gobierno a través de la secretaria de comercio controla discrecionalmente las exportaciones, las trabas para algunos tipos de exportaciones, los impuestos a las exportaciones, todo ésto hace que el comercio exterior en argentina sea un pandemónium.

 

LibRe: – Un pretexto para que no se vayan los dólares con el que termina trabando todo el comercio internacional de Argentina.

D.C.:     – Por supuesto y además, Argentina destruyó la buena relación que tenía con casi todos los países del mundo. Nos peleamos con Uruguay, con Brasil, con Chile; prácticamente el único amigo leal, digamos así, que mantuvo Argentina fue Venezuela, no?

 

LibRe: – Que está casi peor que nosotros…

D.C.:     – Si, y más o menos por las mismas causas y por las mismas políticas que Argentina.

 

LibRe: – Con España también…

D.C.:    – Claro! Y eso que España nos había apoyado muchísimo, además que habían venido muchos capitales españoles, había hecho aportes importantes a la Argentina.

 

LibRe: – ¿Cómo ve la serie de medidas de devaluación que ha tomado el gobierno argentino?

D.C.:    – Toman medidas que son totalmente contradictorias, son tiros por la culata en general, en este momento la expectativa de devaluación tanto en el mercado oficial como en el paralelo, está alimentada por el hecho de que el Banco Central se queda cada vez con menos reservas, hay perdidas de reservas por 100 o 150 o 200 millones de dólares por día. Anunciaron que van a usar reservas, es decir que van a perder más reservas que las que venían perdiendo para abastecer de dólares a la gente que consiga autorizaciones de la AFIP para comprar dólares para atesoramiento en el mercado oficial, ¿eso qué significa?; significa habilitar el siguiente negocio: esta gente a la que la AFIP le dé luz verde para que compre dólares en el mercado oficial a $8, al día siguiente va a comprar títulos públicos dolarizados y los va a vender en pesos, y les va a sacar $10,60 o $10,50, a los que habían pagado $8, y se va a hacer de esa utilidad. Obviamente que va a haber un gran incentivo para que mucha gente quiera conseguir esos dólares baratos, ahora todos los que lo consigan estarán sacándole más reservas al Banco Central, o sea si hay $100 millones de dólares que se venden en el mercado para hacer bajar el precio del dólar bolsa, serán $100 millones adicionales de salida del banco central.

 

LibRe: – Pero el banco central viene haciendo eso hace semanas de forma directa, es decir, los que ponen los dólares para el dólar bolsa son ellos mismos. Venden títulos públicos en pesos para bajarlos en pesos, y a su vez ponen los dólares para hacer subir el titulo en dólares, entonces reducen la brecha de los dos lados; subiendo el titulo en dólares y bajándolo en pesos. ¿Usted dice que lo que hace el banco central, ahora lo va a hacer la gente?

D.C.:   – Claro, son los dólares del banco central, pero lo que tendrían que haber hecho es exactamente lo contrario, tendrían que haber dicho: bueno, en el mercado oficial al que están obligados a vender sus dólares los exportadores, sólo se venden dólares para pago de importaciones. Todas las demás demandas de dólares, para atesoramiento, para turismo, para gastos en el exterior, tendrían que haber dicho que vaya a un mercado libre, pero ese mercado libre tendría que ser un mercado legal, si es un mercado legal, así como hay una demanda que se va a plantear, va a haber ofertas también, porque el que quiera traer dólares a la Argentina, los va a traer por ese mercado, el turismo del exterior va a saber que va a poder vender en una ventanilla formal y no en una cueva, el dólar que traiga de afuera, entonces va a haber oferta de dólares por vía de turismo externo que venga a la Argentina por vía de la entrada de capitales, y demanda por vía del turismo que quiera hacerse en el exterior, ese mercado se va a autorregular, en ese mercado el Banco Central no tiene que intervenir, y ese mercado al ser un mercado libre, puede ser influido por la política monetaria, es decir por el manejo de la tasa de interés, porque la gente cuando decida si compra o vende dólares se va a fijar en que diferencia espera en el precio del dólar, comparado con la tasa de interés que le da los depósitos a plazo fijo en pesos, pero resulta que al no existir ese mercado libre, es decir, existe como mercado paralelo, pero en el mercado paralelo, una empresa formal, o una persona que tenga todo en blanco, no puede ir a vender o a comprar al mercado paralelo porque comete un delito, es pasible de la ley penal cambiaria, entonces lo que están haciendo en mi opinión, va en la dirección opuesta a que se creen expectativas estabilizadoras en el mercado cambiario y por ende en la economía.

 

LibRe: – ¿Es algo parecido a lo que había hecho Sourrouille con el Plan “Primavera”? Que fue como ofrecer dólares al público.

D.C.:    – Claro, el “Plan Primavera” fue un desdoblamiento del mercado cambiario. El mercado financiero era un mercado que el Banco Central quería también controlar, el mercado comercial es el típico mercado cuya cotización puede controlar durante un tiempo el Banco Central, pero el mercado financiero habría que dejarlo que funcione libremente sin que el Banco Central compre ni venda en ese mercado, entonces en todo caso influir en la cotización del dólar en el mercado financiero vía la política monetaria, subiendo o bajando la tasa de interés, ¿qué pasó? De Septiembre a Febrero trataron de mantener estable el mercado financiero para lo cual se valieron de divisas que trajeron, que les prestó el Banco Mundial, y en Febrero cuando el Banco Mundial les dijo que no les iba a hacer más desembolsos porque el FMI no les había aprobado el programa, el “Plan Primavera” Machinea tuvo que venir y decir: “bueno, no vamos a intervenir mas en el mercado financiero”, entonces en ese momento, obviamente, pegó un salto. ¿Qué es lo que va a pasar acá con el dólar paralelo?, el día que estas ventas de dólares que ahora han permitido hacer para atesoramiento en el mercado oficial, ya las tengan que parar, va a ser el momento en que ya no tengan suficientes reservas como para seguir sacrificándolas, en este caso, de nuevo se les va a escapar el dólar paralelo y el dólar bolsa, quién sabe a qué niveles. Ahora, ¿qué pasa con el dólar en el mercado oficial? Obviamente ahí si lo mantienen muy alejado del paralelo, inducen subfacturación de exportaciones y sobrefacturación de importaciones además de que desalientan las exportaciones, porque a medida que las obligan a vender a ese tipo de cambio -el exportador, digamos-, como los salarios van creciendo más al dólar paralelo que al oficial, obviamente que las empresas pierden competitividad, así que obviamente a la larga también están anunciando una devaluación fuerte en el mercado oficial, ahora obviamente que manejar una situación como esta es muy complejo, sobre todo para un gobierno que no inspira nada de confianza, que ha perdido todo margen de credibilidad. Pero hay algunas cosas que podrían manejar mejor, por ejemplo, si dejan que funcione un mercado financiero turístico totalmente libre como yo lo he venido proponiendo, después pueden utilizar el mecanismo de el “dólar mix” para las exportaciones, es decir por ejemplo economías regionales que hoy están sufriendo mucho con el dólar a $8, vitivinicultura, peras, manzanas y frutas de Rio Negro, porotos de Salta, limones de Tucumán, etc. podrían decir: “bueno, todos esos productos se dejan que se negocien, 50% en el libre, y 50% en el oficial”, por ejemplo algunos sectores del agropecuario donde los precios internacionales no son tan altos, otros sectores de la industria manufacturera que son muy intensivos en la mano de obra y que los salarios han subido más que el precio del dólar de exportación, a esos sectores también le pueden decir “un 20%, 30% o un 50% lo liquidan en el mercado libre” y después llegara un momento en que estarán en condiciones de decir: “bueno ahora eliminamos todo tipo de discriminación y todos los dólares que se compren y se venden se deben comprar y vender en el mercado libre”, eso recién lo va a poder hacer en mi opinión un gobierno nuevo, porque en este momento que producís la bonificación total, tenés que anunciar todas otras medidas complementarias para que la expectativa no sea de una explosión inflacionaria. Pero este gobierno no puede hacerlo porque todas esas otras medidas que deberían acompañar una unificación del mercado cambiario requieren anuncios que sean creíbles por parte de los agentes económicos, entonces bueno el país está en una encrucijada muy difícil, los próximos dos años van a ser muy complejos desde todo punto de vista.

 

LibRe: – ¿Cómo se beneficiaría el sector privado?, porque al dejar al dólar marginal y no intervenir en un privado que te quiere vender a $13 y que vos querés comprar a $13.

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D.C.:    – Claro, todo legal, y además que se pueda hacer en grandes cantidades, osea que gente que tenga 10, 15 o 20 millones de dólares, que pueda traerlos para comprar activos, en realidad en los próximos dos años va a ser un momento que muchos activos en la Argentina, en términos del dólar libre, van a ser baratos, cuando son baratos eso alienta a la entrada de capitales y a su vez a subir el precio de los activos con lo cual también se valorizan las propiedades y todo lo que hay en Argentina, pero ese mecanismo hoy no puede funcionar. Teóricamente podría funcionar vía el “contado con liquidación”, porque así como alguien puede sacar dólares por vía de los títulos públicos, alguien también puede traer dólares por vía de los títulos públicos, pero a su vez la AFIP y las autoridades no ven con buenos ojos que alguien utilice sus dólares del exterior para comprar títulos públicos, traiga esos títulos públicos y los venda aquí en pesos, dicen: “no, ésa es una operación especulativa”.

 

LibRe: – Además, aun así, ¿no obtendrían $13 por dólar, a lo sumo $10,50; $11?

D.C.:    – Claro claro, además tenes costo de entrada/salida .. o sea un costo de intermediación innecesario. En fin, tal como está la cosa no puede continuar por mucho tiempo, tiene q haber un cambio de por lo menos una parte de las políticas y de las instituciones… yo no sé si lo va a poder hacer este gobierno o va a haber que anticipar las elecciones.

 

LibRe: – ¿Cree Ud. que las últimas medidas adoptadas pueden haber sido un condicionamiento del club de parís, para sentarse a negociar?

D.C.:   – No, no lo creo. El Club de Paris se creó en el año ’57 – ’58 para reestructurar la deuda pública que tenia Argentina con los países; ha negociado como 500 veces con cientos de países diferentes. Con algunos, montones de veces, como nosotros. La metodología es muy sencilla, primero tiene que haber una luz verde del FMI, que la da fácilmente, si el país se somete a una auditoria anual llamada articulo 4, que hasta los propios EEUU la recepta bien.

 

LibRe: – Justamente lo que el gobierno quiere evitar.

D.C.:    – Claro, ¿ellos por qué quieren evitar la auditoria? Porque el FMI justamente va a decir que Argentina miente con las estadísticas, no? Entonces por vía de no dejar que el FMI nos audite, no consiguen la luz verde del fondo para negociar con el Club de Paris. Y en el Club de Paris, la negociación es muy sencilla, se acuerdan plazos y términos de intereses, y nada mas. Pero Argentina quiere ir con una metodología diferente, que quiere pagar con bonos, no van a cambiar las reglas de juego del mundo, para satisfacer un capricho de Argentina; más cuando es un gobierno que se está por ir. Diferente seria a lo mejor para un nuevo gobierno, que todo el mundo quiere ayudar para que tenga éxito. Pero este gobierno, que se dio el lujo por 10 años de olvidarse de la deuda y que no le importó la negociación, ¿por qué en este momento el Club de Paris va a cambiar las reglas de juego para esta negociación? Creo que es una pérdida de tiempo lo que están haciendo.
China en su momento eligió Argentina como uno de los primeros países a los que les ofreció la oportunidad de hacer un swap de moneda y crédito, entre el renminbi  y el peso. Argentina no uso ese crédito.
Ahora fue Kicillof con la teoría de transformar eso en un préstamo, hizo una presentación y después de que lo escucharan los chinos, decidieron cancelar el swap y por supuesto no nos dieron nada. Yo me imagino, los chinos deben haber dicho “¿pero cómo este tipo viene con un discurso que escuchábamos acá en la época de Mao? “, se asustaron los chinos.

 

LibRe: – Y en caso que la pérdida de reservas se acentúe, ¿no ve como última medida recurrir al FMI que nos prestaría a tasas más bajas?

D.C.:   – Sí, pero este gobierno, recurrir al FMI sería para apoyar un plan de estabilización, obviamente que el FMI podría ayudar a que el costo de los ajustes sean menores. Para eso existe el FMI. Pero veo como impensado que esta gente quiera recurrir al FMI; y si no ha querido dejarse auditar, mucho menos va a ir a decir “señores ayúdennos a hacer un plan de estabilización” .
Pero esta gente considera que plan de estabilización es algo que es evitable, cuando dicen que no van a hacer ningún ajuste, es como si el riesgo de que la inflación se descontrole no es ningún riesgo para ellos.

 

LibRe: – Salir al mercado de deuda, al menos le exige a Argentina un 15%, una locura…

D.C.:     – Sí, una locura.

 

LibRe: – En 2001 contaba con mucha popularidad , ¿a qué se debió que aceptara la propuesta de De la Rúa en el Ministerio de Economía?

D.C.:    – Y porque era una situación muy difícil. Y todo el mundo pensaba que yo era la persona que podía sacar al país de la crisis. Y yo también lo pensaba.

LibRe: – Cuando ud ingresa, era el político con mayor imagen positiva.

D.C.:    – Sí, pero cuando yo veo por ejemplo a Lavagna, que es quien armó el esquema con el cual funcionó la Argentina hasta ahora, por más que los K lo enturbiaron más, pero ya había nacido turbio.
Cuando Duhalde le sugiere a Cristina que lo llame a Lavagna , y éste se abre, me parece que hay una falta de patriotismo. O sea hoy, los que estuvieron con Nestor y Duhalde, si Cristina los llamara para que la ayuden, tendrían que ir y ayudarla. Ellos quieren que haya una situación desastrosa, para ellos después entrar a manejar la economía.
Si uno lee lo que dice Lavagna o los que están con Massa, o casi toda la oposición, dicen que no haga los ajustes, pero en realidad lo que quieren es que el ajuste lo haga una inflación descontrolada, o una gran devaluación . ¿Y para qué?, pensando que después el que resulte elegido, va a poder estabilizar la situación, una vez que se hayan pagado todos los costos del ajuste. Desde el punto de vista político puede ser razonable, pero no para personas que son corresponsables de lo que sucede ahora.
Por ejemplo, la crisis energética, el origen de ésta es la pesificación con congelamiento de tarifas, eso hizo que se alentara el consumo y se paralice la inversión. Y la única inversión, la hace el estado con criterio político y no técnico, terminaba costando el doble o triple de lo que debería costar. Entonces la oferta de servicio energético creció mucho menos que la demanda, por lo tanto se generó un déficit; pero la génesis e este déficit está en medidas del 2002 y se acentuó con el tiempo. Yo creo que alguien que es corresponsable de la organización de la economía, si en un determinado momento lo demandan para encarrilar las cosas y solucionar una crisis, tendría que estar predispuesto a hacerlo.
De todos modos, Cristina no llama a nadie, salvo a los que le rinden pleitesía o a los que ella cree que con poco criterio, tienen las ideas correctas, como Kicillof. Pero si Cristina está con el dilema de que todo se vaya al diablo,o armar un equipo con la gente que estuvo al principio o que la opinión pública ve con condiciones para asumir y proveer una solución, bueno que esa gente se sume al gobierno y aporte soluciones. Que es lo que yo traté de hacer.
Además nosotros fracasamos, es decir no resolvimos la crisis, porque nos quitaron el apoyo “en el medio del río”. Y no fue sólo los partidos Radical y Peronista, sino también el FMI, que en un momento clave decidió no desembolsar un dinero, que era fundamental para que Argentina siguiera reestructurando la deuda ordenadamente. Pero era una paradoja, cuando ya habíamos logrado reestructurar ordenadamente con canje voluntario de los bonos por el préstamo garantizado y habíamos economizado bastante en términos de intereses, el FMI nos quitó el apoyo y acá en Argentina en vez de apuntalar al gobierno para que pudiera seguir negociando con el FMI y completara la reestructuración de la deuda, aprovecharon la situación para tirar abajo al gobierno. ¿Y qué hicieron después? Declararon el default, no sólo de la deuda que todavía estaba siendo reestructurada, sino de la deuda ya reestructurada, de la deuda interna que con la pesificación fue también un default. Si uno tenía una deuda interna en dólares, o los ahorristas tenían depositados dólares, decirles que ahora tienen pesos y después hacen que el peso se desvalorice como se desvalorizó, fue un default muy gravoso. Y bueno, eso organizó la economía, reintrodujo la inflación, y nos llevo al cabo de 10 o 12 años a la situación que tenemos hoy.

 

LibRe: – Desde los años ’40 desde que asume Perón , fue como un interregno los ’90 , y al final esto fue como un volver a los problemas que tuvo la Argentina siempre.

D.C.:    – Así es.

 

LibRe: – ¿Puede ser que el FMI siempre tuvo más predispuesto a aportar en las peores situaciones, por ejemplo cuando había por ej. déficit fiscal, que cuando uno cumplía, y ahí te quitaba el apoyo?

D.C.:     – No, el FMI era escéptico respecto de Argentina todavía en el año 1991, porque Argentina había intentado varias veces para la inflación sin éxito, además estaba no pagando ni siquiera los intereses de la deuda. Y no apoyó el plan de convertibilidad desde “el vamos”. El plan y las reformas del primer trimestre del año ’91, fueron responsabilidad totalmente nuestra. Incluso yo discutí con gente del fondo, les dije vuelvan a Washington y regresen dentro de 6 meses y vamos a conversar en base a resultados.
Cuando volvieron en Julio, vieron los datos del primer trimestre del programa nuestro, todavía estaban con dudas, pero al cabo de dos trimestres, o sea en Octubre, con datos hasta Septiembre, dijeron “esto está funcionando muy bien” y ahí nos aprobaron un “stand by” ( nos dieron un apoyo ) que no era mucho dinero, pero el hecho de que Argetina estuviera en un programa con el fondo, obviamente ayudaba a la imagen externa. Además a los dos trimestres, después de Abril del 92’, ya estuvieron de acuerdo en transformar ese “stand by” en un programa de facilidades ampliadas, que era un programa que se necesitaba para fondos que nos daba Japón para entrar en el plan Brady. Y bueno a partir de ahí, el FMI nos apoyó. No tanto con dinero, en realidad lo pusieron los japoneses, sino hablando bien de Argentina. Después en la crisis Tequila, nos ayudó bastante. Nos pusieron algunos condicionamientos (que luego fueron un error) como eliminar la reducción de los aportes patronales, pero en general nos apoyaron bien. Muchos critican al fondo por el default de Argentina después de que yo me fuera, del ’97/’98 pero ahí el fondo, como Argentina estaba recibiendo mucho crédito, no necesitaba del fondo. Entonces, cuando no necesita del fondo, la influencia de éste para poner presión y evitar que haya déficits excesivos disminuye.

Fuente: http://www.libertadyresponsabilidad.org/

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