El intervencionismo – Por María Celsa Rodríguez

El intervencionismo estatal avanza. Ya no solo se trata de “control de precios” o como el gobierno denomina “precios cuidados. Ahora se habla de “ley de abastecimiento” en que se controlará la comercialización, intermediación, distribución y producción de la actividad económica. Es decir cuales son los márgenes de utilidad, precios de referencias, niveles máximos y mínimos, control sobre las ventas, sobre el transporte y la prestación de servicios, la fabricación de determinados productos, acordar subsidios, etc. O sea, el control de que, cuando, como, cuanto y para quien producir.. Como bien dijo el Dr. Carlos Sabino, en su libro ” Diccionario de Economía y Finanzas” es la “acción de los gobiernos que tiene por objeto afectar la actividad económica… para la regulación y control de los mercados”.

Y agrega Alberto Benegas Lynch (h): “Las externalidades positivas y negativas se internalizarán o no en el proceso de mercado según sean los gustos y las preferencias del momento y, en su caso, según los costos involucrados pero en modo alguno pueden considerarse “fallas de mercado”. Sin embargo, el intervencionismo gubernamental constituye una falla (o una tragedia para utilizar la expresión de Garret Hardin) al recurrir a la fuerza para internalizar aquello que, tomados todos los elementos disponibles en cuenta, se considera no internalizable al tiempo que se distorsionan los precios relativos con lo que, según el grado de intervención, se obstaculiza o imposibilita la asignación eficiente de recursos.” [1]

Pero, ¿qué es el intervencionismo?

El Dr. Gabriel Boragina dice que ” es control y limitación… impuesta por el burócrata por sobre la decisión de la gente. El burócrata elige – en el intervencionismo- por el consumidor que es lo que él considera que debe comprar o no comprar, donde debe viajar o no viajar, que debe consumir y cuando y a quien se le debe adquirir esos productos, o no hacerlo de ningún modo. Pero lo que torna más grave al intervencionismo es que ese control la burocracia lo ejerce contra decisiones pacíficas de terceras personas que no perjudican a nadie, excepto, a la propia burocracia que pretende medrar a costa de la producción privada.

El intervencionismo – sigue Boragina- es restricción, es interferencia en nuestras pacíficas vidas privadas y propias decisiones. El volver más pobres a los pobres y más ricos a los ricos a través del sistema fiscal ( o justicia social) y del sin fin de mediadas económicas por las cuales los gobiernos “le meten las manos en los bolsillos”[a todos] … en conjunto o individualmente”[2]

El intervencionismo impide al ciudadano a hacer cosas, crear, producir, innovar, construir, vender, comprar, obligándolo a hacer aquello que lo repliega de su crecimiento y desarrollo. La injerencia autoritaria del gobierno en la economía, en las distintas áreas de producción, motorizando su actividad según le convenga y conduciendo el mercado de tal modo que todos los instrumentos del proceso productivo queden encorsetados bajo el poder y decisión estatal, es propio de las políticas marxistas. Al suprimir el derecho de propiedad privada y establecer una plantificación estatizada de la economía, nos llevará a un estancamiento económico y a más pobreza. “El mercado solo funciona en libertad” dice Boragina. Lo contrario de la libertad es un mercado oprimido, regulado, constreñido, desmotivado porque se le han cortado las alas de la oferta y la demanda.

Pongamos una mirada sobre la historia:

“En los años comprendidos entre la crisis económica de 1873 y la crisis económica de 1890, dieron lugar a intensos debates legislativos sobre la protección industrial”. Un poco alimentado por los cambios políticos del momento, protagonizados por la Unión Civica Radical en 1890.

LEÉ TAMBIÉN:  Los terroristas “desaparecidos” no merecen ser símbolo patrio - Por Nicolás Márquez

Luego fue el conflicto de la Guerra mundial del 1914, así, ante el contexto internacional se planteó la posibilidad de reducir las importaciones de mercaderías más allá que favoreciera al “presupuesto nacional a través de los impuestos de aduanas”. Por ello el Congreso discute por vez primera ” si quienes tenían mayores ingresos debían aportar más al estado. El análisis se extiende hasta 1925, luego que una crisis del sector agro-exportador abriera un nuevo reclamo sobre la participación del estado en la regulación de la economía” [3]

“El derrumbe del comercio, la crisis financiera, el desorden monetario internacional obligaron al Estado a asumir lentamente nuevas funciones. La intensificación del intervencionismo estatal se constituyó así en una respuesta no deseada pero inevitable a la crisis internacional. Un ministro conservador lo definió como “intervencionismo defensivo” Se tomaron múltiples medidas con el propósito que “los efectos deflacionarios que provenían del mercado internacional” no perjudicara la economía interna. También se “reformó el control de cambios, con un mercado oficial y otro libre” Nuevos impuestos y un aumento desmesurado del gasto publico que superaban los recursos fiscales arrastran sus consecuencias negativas a lo largo de la década del 30.

Entre los años 1933 y 1937 “se crearon 19 agencias con el fin de regular, controlar o asesorar a diversos sectores de la producción” Aparecieron además la Junta nacional de Carnes, la Junta Reguladora de Granos, la de Vinos, de Yerba Mate y de Algodón. Estos organismos regulaban el precio, establecían el límite de cultivo y “hasta dispusieron la destrucción de una parte de la producción con el objetivo de mantener precios remunerativos” .

En 1935 se crea el Banco Central con el propósito de controlar ” la oferta monetaria reemplazando el mecanismo automático del patrón oro donde aquella estaba determinada por los egresos e ingresos de oro, supervisar el desempeño de los bancos públicos y privados y actuar como agente financiero del gobierno”[4]

En 1959 Ludwig von Mises estuvo en Bs.As. donde dio 6 conferencias. En una de ellas habló de intervencionismo. Explicando que “el intervencionismo significa que el gobierno no restringe su actividad a la preservación del orden, o – como la gente solía decir un siglo atrás – a ’la producción de seguridad’. Intervencionismo significa que el gobierno desea hacer más. Desea interferir en los fenómenos del mercado”

Se está hablando de la interferencia del gobierno en los precios, en los procesos de producción, comercialización, “interfiere en los salarios, en las tasas de interés, en las utilidades “. Mises también analiza allí a dos países Alemania e Inglaterra durante la primer guerra mundial. “Ambos países experimentaron inflación. Los precios subieron, los dos gobiernos impusieron controles de precios. Empezando con unos pocos precios, comenzando solamente con leche y huevos, tuvieron que seguir más y más allá. Cuanto más se alargaba la guerra, más inflación se generaba. Y después de tres años de guerra, los alemanes – en forma sistemática, como siempre – elaboraron un gran plan. Lo denominaron el Plan Hindenburg: a cualquier cosa en Alemania, considerada buena por el gobierno de ese momento, se le daba el nombre de Hindenburg.

LEÉ TAMBIÉN:  Las Caras de La Historia: el nuevo libro de Vicente Massot

El Plan Hindenburg significaba que todo el sistema económico alemán sería controlado por el gobierno: precios, salarios, utilidades….. todo. Y la burocracia inmediatamente comenzó a poner esto en funcionamiento. Pero antes que hubieran terminado, vino el descalabro: El Imperio Alemán se vino abajo, el aparato burocrático completo desapareció, la revolución trajo consecuencias sangrientas – todo se terminó. En Inglaterra comenzaron de igual manera, pero después de un tiempo, en la primavera de 1917, los EEUU entraron en la guerra y suministraron a los Británicos suficientes cantidades de todo. Y por lo tanto el camino al socialismo, el camino de servidumbre, fue interrumpido… Gran Bretaña – durante la Segunda Guerra Mundial – hizo precisamente lo mismo que había hecho Alemania. Comenzando con el control de precios de solamente algunos productos, el gobierno Británico empezó paso a paso (de la misma manera en que Hitler lo había hecho durante el tiempo de paz, aún antes del comienzo de la guerra) a controlar más y más de la economía hasta que, en el momento en que la guerra terminó, habían llegado a algo que era casi puro socialismo”[5] dijo Mises.

¿Cuales son los efectos negativos del intervencionismo?

1) Produce pobreza al reducir la producción y contar con menos bienes disponibles en el mercado, disminuyendo así la calidad de vida de la gente.

2) Acrecienta los problemas que pretende resolver al perturbar el equilibrio de los mercados, no alcanzando así sus objetivos.

3) El incremento del gasto publico está limitado ya que cuando se agota los recursos el intervencionismo “pierde su razón de ser”

4) Los conflictos sociales se aceleran, crece los índices de desempleo, hay tensiones sindicales y hay escases de productos.

5) La inestabilidad del intervencionismo produce un goteo de problemas que se van acrecentando con el tiempo.

Margit von Mises, la esposa de Mises, en 1979 escribió “Perón había gobernado destructivamente y destruido totalmente los fundamentos económicos de la Argentina. Sus sucesores no habían sido mucho mejores”. Muchas décadas después, el kirchnerismo sigue en ese camino.

Referencias

[1] Alberto Benegas Lynch (h), “Bienes públicos, externalidades y los free-riders: el argumento reconsiderado”.
[2] “Socialismo y Capitalismo” de Gabriel Boragina
[3] “Liberalismo e intervencionismo” de Jimena Caravaca.
[4] “Argentina mirando hacia adentro” Tomo 4 (1930-1960)
[5] “Ludwig von Mises” POLITICA ECONÓMICA – Pensamientos para hoy y para el futuro

(Seis conferencias dictadas en Buenos Aires en 1959)

Fuente: http://www.pregonagropecuario.com/

Más en Opinión y Actualidad
La economía de la improvisación – Por Maximiliano Bauk

Maximiliano Bauk es Analista de Políticas Económicas en el Centro de Estudios Libertad y Responsabilidad (LIBRE). El...

Cerrar