A Macri y Prat Gay: 15 propuestas para eliminar la pobreza. Por Eric Harris

El actual modelo de gobierno macriista sin duda alguna esta condenado al fracaso. Alto gasto público, mega endeudamiento, burbuja crediticia, Estado muy planificador (“presente” lo llaman ellos), impuestos altos y casi 4 millones de empleados públicos (que no los piensan reducir considerablemente, sino reemplazarlos).

Muchos sabemos como puede terminar esta historia. Sea en el corto plazo (hiperinflación) o en el mediano-largo plazo (crisis de deuda) todo este esquema estatista se va al diablo.

Cuando Prat Gay dice que para bajar los impuestos primero necesita hacer crecer “fuerte” la economía, la receta que esta proponiendo es simple: crear una burbuja de gasto, inversión y consumo por medio del endeudamiento privado y público. De esta forma, momentáneamente, le entra dinero extra al Estado ya que la economía se infla por medio de malas inversiones que siempre en algún momento se terminan liquidando. Ahí quizá pueda bajar un poco los impuestos, pero no pasará mucho tiempo hasta que reviente tal burbuja, hundiendo a la ciudadanía entera en una crisis y recesión fenomenal.

Nuestra sociedad no debe gastar mas a base de deuda, inflando los mercados con consumo ficticio. Al revés, necesitamos AHORRO (disminuir el consumo ajustando el bolsillo) e INVERSIÓN genuina.

La solución es clara y debe hacerse con valentía, siendo anunciada y justificada con un micrófono ante todas las cámaras. Algunas medidas podrán realizarse instantáneamente, otras necesitarán de consenso en el Congreso o esperar hasta que haya un recambio legislativo en dos años. Pero la línea a seguir debería ser la siguiente:

1 – Como primer paso, mínimo dos millones de empleados públicos afuera (se puede debatir el tema de un seguro de desempleo). Así eliminar ministerios y secretarias inútiles. Y a los restantes que quedan adentro se les reducen los sobresueldos.

2 – Eliminar leyes laborales, indemnización, “salarios mínimos” y aportes coactivos a sindicatos. Se necesita la mayor flexibilidad en el mercado del trabajo para que la gente pueda relocalizarse y moverse hacia los trabajos que son realmente demandados.

LEÉ TAMBIÉN:  Así fue el verdadero 24 de marzo - Por Nicolás Márquez

3 – Cerrar el Banco Central. Convertibilidad del peso con el oro. Y dar total libertad para el surgimiento y operación de nuevas monedas privadas (Ej: Bitcoin). De no poder hacerse al principio, comenzar por eliminar la emisión de billetes. Se termina con la inflación en menos de un año.

4 – Eliminar TODOS los subsidios.

5 – Sacar todas las retenciones y aranceles a la importación. 100% libre comercio.

6 – Eliminar todo el código tributario. Financiar el reducido gasto fiscal con un solo impuesto: el IVA. Es prioridad erradicar impuestos discriminatorios como ganancias personales y de empresas. Reformar la ley de coparticipación federal para que los recursos del Estado se descentralicen lo mas posible. Nada de perseguir a los capitales argentinos por todo el mundo para confiscarles parte de su dinero bien ganado. Si quieren que ese dinero regrese al país, tomen nota de este escrito, apliquen y esperen con pochoclos a ver la espectacular ola de inversiones que llegara del exterior.

7 – Quitar todos los planes sociales. Y reemplazarlos solo por bonos específicos dirigidos a los ciudadanos que viven en la miseria. Bonos que pueden cubrir educación básica, salud, energía mínima y alimentos básicos. Tales ayudas tienen un fin temporal, con lo cual en cada caso tendrían una reducción gradual hasta eliminarse. Es importante plantear la posibilidad para que los recursos de dichos bonos sean aportados voluntariamente y su administración sea tercerizada.

8 – Pagarle a los actuales jubilados.

9 – Privatización y liberalización de servicios de transporte, pensiones, energía, salud y educación. Y del espacio público si es posible.

10 – Trabajar en una ley que prohíba el endeudamiento del sector público y que castigue a los funcionarios responsables.

11 – Poner en debate la despenalización de todas las drogas, tanto para el consumo, venta, distribución y producción. El narcotráfico es un flagelo que atenta contra la seguridad de los mas vulnerables, mata y destruye vidas, criminaliza a muchos grupos sociales, y genera un despilfarro de dinero de los contribuyentes en condenas, operaciones y persecuciones inútiles por parte de la Justicia y las fuerzas de seguridad. Es hora de terminar con esta prohibición hipócrita.

LEÉ TAMBIÉN:  Lineamientos de una propuesta económica para enfrentar la herencia k. Por Roberto Cachanosky

12 – Facilidad para ejecutar y abrir negocios en el país (sin engorrosos trámites burocráticos y altos costos). Eliminar regulaciones pero mantener presente una Justicia que haga valer los derechos de propiedad de cada ciudadano (aclaro porque mucha gente cree que el no haber regulaciones es igual a la ley de la selva, y no es así).

13 – Mano muy dura ante las actividades delictivas. Desde asesinos y violadores, hasta para funcionarios corruptos, ladrones y cortadores de calles.

14 – Reglas de juego claras, fáciles y previsibles para los ciudadanos y extranjeros que quieran trabajar en suelo argentino.

15 – Fortalecimiento de fronteras. Formalización y flexibilización del régimen legal de inmigración. Persona que entra debe ser como visitante/turista o trabajador (sea empleado contratado o emprendedor/inversionista), pero con invitación/referencia de un propietario local. Al inmigrante ilegal reciente se lo deporta.

 

Me dirán que todo esto es políticamente inviable, lo cual es falso. Ese dilema lo tienen los conformistas timoratos que no están al tanto de como funcionan los procesos de mercado, lamentablemente Macri y Prat Gay son parte de este grupo. La realidad es que adoptando estas propuestas habrá un descontento de algunos sectores por 3-6 meses. En el caso de que ocurran delitos utilizas las fuerzas de seguridad para reprimirlos. Pero en los 4 años de mandato la respuesta del mercado sería tan impresionante que la economía llegaría a una velocidad de desarrollo nunca antes vista.

De esta forma el país en menos de dos décadas puede pasar a la vanguardia del desarrollo sin duda alguna. Solo se trata de sensatez y decisión política. El peso de la bota del Estado colectivista sería llevado a la mínima expresión, y nuestra sociedad  recuperaría la libertad interna por la que tanto lucharon nuestros padres fundadores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Más en Economía, Opinión y Actualidad
El Gobierno retoma la iniciativa con los jubilados. Por Rosendo Fraga

Con el anunció del aumento de los jubilados y el mecanismo para saldar la deuda con el...

Cerrar