Mié. Abr 8th, 2020

Prensa Republicana

Con las ideas derechas

Cristina y Macri han definido sus candidatos – Por Rosendo Fraga

La designación de Carlos Zannini -ingeniero de la estrategia de «entregar el gobierno pero no el poder»- como candidato a Vicepresidente de Daniel Scioli implica la intención de explicitar esta misma estrategia: se designó a quien durante 12 años ha sido el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia con el matrimonio Kirchner y en los últimos tiempos el arquitecto e ingeniero de la estrategia de Cristina Kirchner para retener el poder después del 10 de diciembre de 2015. Scioli había dicho públicamente que para él debía secundarlo un gobernador, pero que la Presidenta era quien iba a decidir finalmente (lo que efectivamente sucedió). Está claro que la intención de la Presidenta es limitar al máximo la libertad de acción de su sucesor, con el propósito de retornar al poder en 2019. La discusión de si Zannini aleja al electorado independiente es secundaria para el oficialismo, quien piensa que al fracasar la alianza entre Macri y Massa, la oposición ha perdido la posibilidad de ganar la elección presidencial. A su vez, la decisión de Mauricio Macri de elegir como candidata a la Vicepresidencia a Gabriela Michetti, antes que a Marcos Peña, puede ser un intento de respuesta al cambio de escenario político en el cual el Kirchnerismo, además de recuperar la iniciativa política, se ha articulado como una sólida primera minoría electoral. Pero si bien Michetti suma a Macri popularidad, el componente femenino y una presencia de la clase media, no deja de ser una fórmula integrada por dos porteños para disputar la Presidencia, lo que reduce, y no amplía, la posibilidad de captar votos. La decisión de Cambiemos -la alianza integrada por el PRO, la UCR y la CC- de que Carrió y Sanz compitan en las PASO con Macri aumenta la posibilidad de que Scioli obtenga más votos que Macri como candidato individual.

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El rechazo de Florencio Randazzo a ser el candidato a gobernador del Kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires es un típico «imponderable» en la política. Rechazar las órdenes de Cristina, como lo ha hecho el Ministro de Interior y Transporte, no es usual dentro del Kirchnerismo. Zannini era el funcionario de la Casa Rosada que hasta la semana pasada operaba sobre gobernadores e intendentes para que apoyaran la candidatura de Randazzo contra Scioli. Su negativa deja al Kirchnerismo sin su mejor candidato para disputar la gobernación y lo obliga a la competencia en las PASO bonaerenses entre el Jefe de Gabinete (Fernández), el Presidente de la Cámara de Diputados (Domínguez) y el intendente de La Matanza (Espinoza). Ninguno de ellos tiene alta intención de voto, pero definido uno tras las PASO, tanto el oficialismo nacional como el provincial cerrarán filas detrás del candidato kirchnerista ganador.

Pero el PRO no parece haber elegido una buena fórmula para competir: la elección de Daniel Salvador, presidente del radicalismo bonaerense y ex diputado, como candidato a vicegobernador bonaernse de Vidal (Vicejefa del gobierno macrista), en lugar de Cristian Ritondo -a su vez vicepresidente de la Legislatura porteña-, enmienda parcialmente ese error, pero continúa centrada en una figura porteña para la fórmula provincial que deberá disputar el peso del FPV en el mayor distrito del país.

El PRO presentó al mismo tiempo fórmulas puras de su partido para Presidente y para gobernador de Buenos Aires; y si bien en este último caso el candidato a vicegobernador no es del PRO, en líneas generales ello evidencia su falta de interés por ampliar alianzas.

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En conclusión: la designación de Carlos Zannini como candidato a Vicepresidente de Daniel Scioli manifiesta la intención de la Presidenta de condicionar su poder desde el primer momento y la negativa de Randazzo a bajar como candidato a gobernador bonaerense implica un traspié en la estrategia electoral del Kirchnerismo, pero sin ser seguro que el PRO pueda aprovecharlo.

Fuente: http://www.nuevamayoria.com/

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