Crece la faz militar en los conflictos globales – Por Rosendo Fraga

Las maniobras navales que realizan China y Rusia en el Mediterráneo Oriental se enmarcan en las acciones comunes de ambas potencias para limitar el rol estratégico de los EEUU. Ampliar este tipo de ejercicios militares binacionales fue una decisión hecha pública por Xi y Putin en su último encuentro. Ambos países tiene un interés común: China desea limitar la presencia de la OTAN en su entorno geográfico (Japón, Corea del Sur, Taiwán, Filipinas, etc.) y Rusia hacer lo propio en las ex repúblicas soviéticas. El Mediterráneo Oriental es una región donde, desde la Segunda Guerra Mundial, la Sexta Flota de los EEUU reemplazó el rol que había tenido hasta entonces y desde el siglo XVIII la Royal Navy, es decir, ser la fuerza naval dominante. Para Rusia es una región de interés estratégico que permite el acceso marítimo a sus territorios del sur. El conflicto con Ucrania que precipitó la secesión de Crimea tuvo por razón asegurar la base de la Marina Rusa de su flota que actúa en el Mediterráneo. La guerra civil de Siria ha privado a ella de los puertos que usaba en este país y ahora ha acordado utilizar los de Malta. La región es de menor interés estratégico para China, pero la potencia asiática está interesada en los ejercicios navales combinados con Rusia en sus mares Oriental y Sur, donde tiene conflictos de soberanía marítima con Japón, Vietnam, Filipinas y Malasia. La semana pasada el Secretario de Estado (Kerry) estuvo en Beijing y su par chino (Yi) dijo que la defensa de los intereses de su país, frente a los aliados de EEUU en el Asia, es «firme como una roca». Cabe señalar que Japón acaba de sancionar varias leyes que amplían su capacidad militar y ello tiene como referencia a China. Kerry también visitó la semana pasada Corea del Sur, reafirmando la alianza militar de ambos países frente a la amenaza del régimen norcoreano.

Al mismo tiempo se intensifican las maniobras militares de la OTAN en las ex repúblicas soviéticas, lo que irrita a Moscú. En Estonia -que es miembro de la OTAN-, fuerzas estadounidenses participaron en maniobras militares con tropas locales en el marco de esta alianza militar. También lo hicieron en Georgia como fase preparatoria para la incorporación de dicho país a la OTAN. Este despliegue de tropas estadounidenses simultánea en dos de las catorce ex repúblicas soviéticas más enfrentadas con Rusia, coincide con el pedido de Polonia, Lituania, Estonia y Letonia para que la OTAN tenga bases militares permanentes en los respectivos países como defensa frente a la amenaza que puede implicar Rusia. Kerry también visitó Moscú la semana pasada y se reunió con su colega ruso (Lavrov). Ambos coincidieron en buscar una solución política para el conflicto de Ucrania, pero no más de eso. Rusia lleva gastados 1.000 millones de dólares en el conflicto ucraniano, donde han muerto 220 soldados regulares rusos. Como constatación de esta participación, Kiev mostró esta semana dos soldados rusos recientemente capturados. En este marco, Rusia anunció que cierra la ruta de abastecimiento que utiliza la OTAN a través de su territorio para las tropas desplegadas en Afganistán, cuya misión se ha prolongado hasta fines de 2016. Por su parte la OTAN, a través de su secretario general, envió una fuerte advertencia a Rusia para que no instale armas nucleares en Ucrania.

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A su vez en Siria tuvo lugar la primera operación militar terrestre estadounidense contra el EI. La decisión adoptada por Obama de participar sólo con medios aeronavales contra este grupo terrorista en Irak y Siria ha tenido su primera excepción: en la operación murieron Sayyaf, jefe de finanzas de dicha organización -el financiamiento del EI hasta ahora no ha sido afectado-, y otros 32 integrantes de esta organización, incluidos 3 jefes regionales. Fue una operación realizada con aval del gobierno iraquí, consentimiento del sirio y acuerdo del iraní. La coalición liderada por EEUU que combate contra el EI está integrada por varios países de la OTAN y las monarquías árabes sunnitas, a su vez enemigos de los gobiernos chiítas de Irán, Irak y Siria. En Yemen, las ocho monarquías árabes lideradas por Arabia Saudita han estrenado su fuerza militar conjunta -con apoyo logístico y de inteligencia de los EEUU-, donde continúan las operaciones contra las milicias chiítas apoyadas por Irán. El primer choque entre un buque iraní y uno de Emiratos Árabes Unidos tuvo lugar la semana pasada frente a la costa yemení. A ello se agrega la reunión que tiene lugar esta semana en Egipto de los cancilleres de los 22 países que integran la Liga Árabe, que tratará la creación de una fuerza militar conjunta para intervenir en los conflictos de la región. Obama intentó recomponer las deterioradas relaciones con las seis monarquías del Golfo, invitando a sus jefes de estado a Camp David, pero sólo asistieron los de Kuwait y Qatar, enviando los cuatro restantes a representantes. El reciente avance del EI con la toma de Palmira en Siria y Ramadi en Irak, llevaron a Obama a convocar una cumbre militar en su país, para revisar la estrategia militar que se viene desarrollando en esta región.

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Por último, se extiende el drama de los inmigrantes ilegales que hoy perecen tanto en el Mediterráneo como en el mar del sur de China y el océano Índico. Libia se ha transformado en la mayor plataforma de salida para Europa de emigrantes ilegales provenientes de África y Medio Oriente. Esto se da en un contexto donde el EI ha avanzado en el control de organizaciones y bases territoriales en este anarquizado país. La UE ha optado por una solución militar: que sus marinas neutralicen los buques que trasladan los ilegales «hasta deshacerse de ellos o hacerlos inservibles». Se estima que medio millón de personas se trasladarían vía Libia al sur de Europa, en un flujo que si bien tiene causas socioeconómicas, ha aumentado por las guerras que tienen lugar en Siria, Irak, Yemen, Libia y otros países del África (por su parte, el EI ha dicho que utilizará este fenómeno para llevar su guerra al continente europeo). El drama de la minoría musulmana rohinya de Myanmar (ex Birmania), perseguida en este país por la mayoría budista, compromete a Indonesia, Malasia y Tailandia, países hacia donde se dirigen los inmigrantes ilegales, muchos de los cuales están pereciendo en alta mar, como viene sucediendo en el Mediterráneo. Indonesia y Malasia, países con mayoría de musulmanes, han anunciado que los recibirán. Kerry pidió a Tailandia que lo haga, por ahora sin éxito. Pero también es cierto que la ASEAN -la alianza militar liderada por los EEUU en el Sudeste de Asia integrada también por los países mencionados- hasta ahora no ha adoptado decisiones frente a esta dramática situación.

En conclusión: las maniobras navales ruso-chinas en el Mediterráneo Oriental se inscriben en las acciones comunes para limitar la influencia global de los EEUU y sus aliados; los ejercicios militares de la OTAN en Estonia y Georgia agudizan el conflicto entre Rusia y esta alianza, que ha hecho crisis por Ucrania;  la primera operación terrestre estadounidense contra el EI en Siria se da cuando las monarquías del Golfo actúan militarmente en Yemen y la Liga Árabe busca crear una fuerza militar propia y  el drama de los inmigrantes ilegales en el Mediterráneo y los mares de Asia se va transformando en un problema estratégico-militar, más allá de su origen multicausal.

Fuente: http://www.nuevamayoria.com/

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