Con default o sin default estamos en el horno – Por Roberto Cachanosky

La buena noticia pareciera ser que es que el gobierno que hizo todo este destrozo económico puede llegar a tener que pagar el costo político de su ambición autoritaria.

Francamente, a esta altura del partido seguir hablando de los holdouts (o fondos buitres como le gusta decir al gobierno) si le pagamos o no le pagamos, si caemos en default o no caemos en default, resulta casi una tortura.

Por empezar nadie tiene la más mínima idea sobre cómo puede terminar esta historia por la sencilla razón que ni el mismo gobierno debe saber qué va a hacer mañana. Todos sabemos que su estrategia es la improvisación y no veo ninguna razón por la cual vaya a cambiar su modo de actuar en este tema de los holdouts. Es decir improvisar según las circunstancias llegado el momento.

Para hacerla fácil: lo que sabemos es que el gobierno perdió un juicio con una parte de los holdouts. Lo segundo que sabemos es que el gobierno inventa que si le paga a los holdouts de acuerdo al fallo de Griessa, se dispara la cláusula RUFO ((Rights Upon Future Offers), esto significa que al pagarle más a los holdouts obligatoriamente tiene que pagarle  más a todos los que entraron al canje. ¿Por qué es un invento del gobierno? Porque el anexo I del pliego del canje establece que la cláusula RUFO se dispara si el gobierno VOLUNTARIAMENTE le paga más a los holdouts. Pero aquí no hay un mejor pago en forma VOLUNTARIA del gobierno, sino que el gobierno argentino tiene que cumplir con el fallo de la justicia a la cual voluntariamente se sometieron Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner al firmar los correspondientes canjes. Así que es puro verso que el fallo de Griessa quiere llevar a la Argentina al default.

Tampoco al otro día de cobrar NML van a aparecer en la ventanilla los otros U$S 15.000 millones en holdouts para cobrar en base al fallo de Griessa. ¿Entonces? Entonces lo que tenemos es que el gobierno ya no puede seguir estirando los tiempos e intentar llegar al 2015 con el juicio en el freezer y colocando deuda en el mercado voluntario, aunque sea a tasas altas, para poder llegar al final del mandato. Terminada la franela judicial, me parece que al gobierno le va a ser muy complicado poder colocar deuda en el mercado voluntario sabiendo los eventuales acreedores que en el mediano plazo están pendientes los U$S 15.000 millones de los holdouts que todavía tienen la opción de cobrar. Es decir, el que le preste un dólar al gobierno sabe que hay una cola de U$S 15.000 millones esperando cobrar.

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El dilema del gobierno no es si le paga a NML que entra en default por la cláusula RUFO, el dilema del gobierno es que sabe que al rechazar la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. tratar el caso argentino, el gobierno se quedó sin tiempo y sin financiamiento para llegar al 2015.

Visto desde el punto de vista del gobierno es un problema, visto desde el punto de vista del país no es tan malo por dos razones: a) se evita que Argentina tome deuda para financiar más populismo y dejarle al próximo gobierno una situación peor a la actual y b) si el gobierno tuviera la posibilidad de colocar deuda en el mercado voluntario de deuda podría evitar una crisis y llegar al 2015 estirando la mecha para que la bomba le explote al próximo gobierno.

Visto desde el punto de vista de la conveniencia del país, entonces, lo mejor que puede ocurrir es que sea este gobierno, que fue el que armó todo este lío económico populista, el que asuma plenamente el costo político del desastre que hizo durante 11 años con el solo objetivo de acumular cada vez más poder.

Obviamente que lo que acabo de decir va a sonar espantoso para quienes se consideran políticamente correctos y dicen que hay que ayudar a CFK a terminar su mandato, que es lo mismo que decir que hay que ayudarla a terminar de demoler el país, pero sería bueno que de una vez por todas los que destrozan el país en busca de poder absoluto terminen pagando el costo político y jurídico de sus actos.

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Si el gobierno no puede acceder al crédito externo tendrá que afrontar los problemas fiscales con: a) mayor carga tributaria, lo cual puede llevar a una rebelión fiscal, b) más emisión monetaria haciendo estallar el mercado de cambios y la inflación y/o c) tomar deuda en el mercado interno ahogando más la economía, profundizando la recesión, lo cual haría bajar más la recaudación, aumentando el déficit fiscal y generando una serie crisis social por desocupación y caída del salario real.

Por supuesto que si el gobierno va a un default de toda la deuda la situación va a ser mucho más crítica que la actual y seguramente lo use como argumento para buscar a otro responsable de los desastres que ellos hacen.

En definitiva, la buena noticia pareciera ser que es que el gobierno que hizo todo este destrozo económico puede llegar a tener que pagar el costo político de su ambición autoritaria. Obvio que el óptimo hubiese sido que hubiese gobernado con decencia, eficientemente, en forma democrática y republicana y Argentina hubiese aprovechado una década de condiciones internacionales excepcionales. Pero lamentablemente la cosa no fue así. Esas condiciones excepcionales fueron utilizadas para acumular poder, ejercerlo en forma despótica y destruir la economía.

Tal vez, si por una vez en la historia argentina, el que hace el lío tiene que pagar el costo político de sus desastres, en el futuro los gobernantes tendrán mucho más cuidado al momento de tratar de hacer populismo y acumular poder hasta destruir la democracia republicana.

Finalmente, otra buena noticia, cuánto menos dure la destrucción de la economía, más rápida la recuperación en el futuro.

Fuente: http://economiaparatodos.net/

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