Un cacho de cultura general…Por Nicolás Márquez.

Hoy 12 de mayo alrededor de las 1430Hs tuve que hacer tiempo en una estación de servicio, y aproveché el espacio para tomarme un café y chequear mails. Una vez que me encuentro en el hall de la misma ya sentado e instalado, advertí para mi desgracia que la TV estaba a todo volumen sintonizando el programa de una tal Mariana Fabiani, quien junto a un tropel de panelistas (varios de ellos con sospechosa y desagradable voz chillona) opinaban vivamente sobre el aumento de precios, la inflación, la «cadena de consumos» y todo un rosario de reflexiones conventilleriles, llena de lugares comunes y consejos al televidente para «no gastar de más». Las propuestas iban desde «boicotear el dulce de leche» (que al parecer había aumentado más de la cuenta) hasta «no usar nunca jamás tarjeta de crédito», según propuso el más agudo de los observadores.

Seguidamente, el bloque posterior analizó el «divorcio» de un tal «Fede Bal» con la pornógrafa Nazarena Vélez (luego me anoticiaron por las redes sociales que en rigor se trataba de la hija de la citada bataclana, pero mi confusión se dio porque permanentemente enfocaban a la suegra de «Fede») y para elevar el tono jurídico/afectivo de la encendida polémica, convocaron al «Doctor D´Alessandro», reconocido figurón que obra de jusfilósofo vespertino.

Todos los personajes allí presentes discutían cada chisme con tono serio o cara de franca preocupación, tomando enfático partido o bien en favor de «Fede» o en pro de la muchacha en cuestión, como si el tema de la disputatio fuese abordado por una solemne y venerable tenida de la Logia Lautaro, mientras que el jurisconsulto D´alessandro con tono facultativo respondía las sentidas inquietudes y moderaba las pasiones de los enfervorizados contertulios.

LEÉ TAMBIÉN:  Andres Klipphan en la exclusividad de la nada. Por Ariel Corbat

¿Cómo no esperar que luego la gente vote como vota?.

Prometo de ahora en más salir a la calle con auriculares: uno nunca sabe con qué asunto puede ser moralmente agredido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Más en Cultura, Opinión y Actualidad
Hebe, Bergoglio y Francisco. Por María Lilia Genta

Tuve que dejar pasar veinticuatro horas, después de enterarme de que el Papa Francisco recibirá a Hebe...

Cerrar