Al desastre en medio de risas, sonrisas y cuchufletas – Por Cosme Beccar Varela

La usurpadora presidencial está en el mejor de los mundos porque todo lo toma con risas, sonrisas y cuchufletas. Sale todos los días en las fotos de los diarios y en la televisión estrenando un nuevo modelito y jugueteando con los micrófonos, diciendo lo que se le ocurre, sin cuidar la lógica ni la sintaxis. Quien la ve, tiene la tendencia a pensar que todo anda muy bien pues de lo contrario, la responsable (visible) principal de lo que cada uno sufre, no podría estar tan contenta ni aparecer todos los días en tal trance de felicidad.

Se divierte en grande. Se enriquece, viaja con todo lujo, va y viene de su casa en Calafate en el avión presidencial y pasa una buena parte del año en Europa y EEEU. Quien la ve, pensará que es una privilegiada de la fortuna perteneciente a la “café society” y no una muchacha de Tolosa, Pcia. de Buenos Aires, vecina de la despoblada y ventosa Río Gallegos a quien nadie conocía antes de llegar a los más altos cargos impulsada por Duhalde a través del “minus habens” de su marido, “el Néstor”.

Esta actuación la realiza a la perfección. Es lo único que hace a la perfección. Y la verdad es que le da resultado, porque consigue que casi todos se convenzan que, efectivamente todo va bien, mientras que los que no se convencen, trinan de una furia inútil porque saben que todo es mentira, pero no pueden hacer nada para desmentirlo y mostrar que detrás de ese jolgorio mediático está el más horrendo drama: la inexorable deriva del país hacia el neo-comunismo.

Esta mujer es gravemente responsable. Está claro que no es la que manda, sino la secta comunista que está detrás de las bambalinas. Pero el papel que le han adjudicado, bien remunerado, lo cumple con perversa perfección. Porque tonta no es y, por lo tanto, es plenamente responsable de todo este desastre moral y material a que estamos siendo arrastrados…

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Sería interesante hacer una encuesta para saber qué porcentaje de habitantes de esta tierra se deja manipular psicológicamente por esta actuación “presidencial”. No me sorprendería que es una gran parte del pueblo, especialmente de las “clases cultas”.

Las encuestas, si fueran veraces (que no las hay) deberían revelar que hay una minoría indignada, asqueada y envenenada por ese histrionismo insoportable y que ese optimismo prefabricado, montado sobre un deseo auténtico de destruir la Argentina real con inexplicable éxito, aumenta el odio opuesto y justo que despierta su labor destructiva en una minoría consciente de los habitantes del país, es decir, de toda alma no corrompida por la mentira triunfante. Lástima que esa minoría es cobarde y no actúa para salvar la Patria.

Este es un proceso rumbo al comunismo que es original e inédito. Trotzky y Lenin tomaron el poder en Rusia por la fuerza acumulada durante muchos años de demagogia y con la cooperación del traidor Kerensky. Castro tomó el poder en Cuba por la fuerza y la colaboración de los sectores “progresistas” de los EEUU. Luego se consolidó por la traición de Kennedy contra los héroes de Playa Girón. En lo países de Europa oriental, la URSS tomó el poder por obra del inicuo Tratado de Yalta.

Aquí, en cambio, el comunismo va tomando el poder entre risas, sonrisas y cuchufletas de una mujer de dudosas costumbres con el auxilio de una corte de estafadores de la más baja estofa, todos al servicio y a las órdenes de un “brain trust” que los dirige según las técnicas más depuradas aprendidas del comunismo científico.

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La inexorable implacabilidad del proceso político que hacia ese triste fin nos conduce, exige descartar la idea de que todo esto no es más que impericia y corrupción. La “oposición” que sólo ataca la corrupción de estos figurantes, al estilo del venal Lanata, archipremiado y archielogiado, son una comparsa del proyecto y no le hacen ni la más mínima mella.

El silencio general de la prensa con respecto a este trasfondo dramático de nuestra situación política, también es parte del programa. La prensa, supuestamente libre, obviamente no lo es porque no puedo creer que “libremente” elija silenciar el mayor peligro de nuestra historia. No toca la campana de alerta y deja a la víctima (todo el pueblo argentino) dormir al borde del abismo. Entretiene su fatídico sueño con largas tiradas sobre una política absurda, inconsistente y falsa, que consiste en relatar las peleas de conventillo entre peronistas con distintos nombres, como si esa diferencia de nombres pudiera modificar la crapulosa sustancia del peronismo al que adhieren.

Entretanto, el poder sigue intacto en manos de la risueña usurpadora que parece más una “copera” que una Presidente, pero que, para nuestra desgracia, nada ni nadie la detiene. ¿No hay “argentinos” que se den cuenta de esta trampa y quieran reaccionar contra ella? ¿Por qué los “opositores”, entre lo cuales los más promovidos son Macri y la Sra. Carrió, no piden su juicio político denunciando esta trama siniestra (además de los varios otros motivos penales que hay para eso)  y, en cambio insisten en dejarla seguir haciendo daño hasta Diciembre del 2015?

Así, entre risas, sonrisas y cuchufletas, vamos derivando hacia el comunismo…

Fuente: http://www.labotellaalmar.com/

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